El director de cine Agustín Díaz Yanes estuvo el pasado domingo en la plaza de toros de Valencia presenciando la novillada en la que actuaba un torero mexicano a quien apodera su íntimo amigo, el matador de toros Curro Vázquez. Agustín es hijo del que fuera extraordinario banderillero Agustín Díaz Michelín, quien empezó toreando con Manolete, y acabó actuando muchos años a las órdenes de Paco Camino.

A Agustín no le dio por torear, pero si por escribir y por el mundo del cine. Su película Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. consiguió hasta ocho Goyas de la academia en el año 1995. Una película en la que hay una gran componente taurina. Y luego en el resto de las películas que ha hecho, siempre hay un guiño a la tauromaquia.
Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, fue la opera prima en la dirección de este guionista y escritor Agustín Díaz Yanes, en la que una española afincada en México, Gloria Duque y esposa de Juan, un banderillero cogido en Madrid y quien se encuentra en estado vegetativo hace tres años, se complica la vida tras presenciar un tiroteo entre mafiosos y policías. Y a partir de ahí comienza una odisea tras ser repatriada a España.
La película está protagonizada en sus principales papeles por Victoria Abril, Pilar Bardem, Federico Luppi, Ana Ofelia Murguía, Daniel Giménez Cacho, Guillermo Gil, María Asquerino, Demián Bichir, Bruno Bichir y Fernando Delgado, entre otros.
Y logró ocho premios Goya de los diez a los que estaba nominada. Mejor película: Flamenco Films, Xaloc, S.A. / Mejor dirección novel: Agustín Díaz Yanes / Mejor guion original: Agustín Díaz Yanes / Mejor actriz protagonista: Victoria Abril/ Mejor actriz de reparto: Pilar Bardem / Mejor montaje: José Salcedo / Mejor música original: Bernardo Bonezzi / Mejor dirección de producción: José Luis Escolar. Y a ellos se sumaron los galardones cosechados en el Festival de San Sebastián (Concha de Plata para Victoria Abril y Premio Especial del Jurado).
En la cinta hay un gran contenido de referencias taurinas. Así Juan, el marido de la protagonista, es un banderillero en estado vegetativo tras ser cogido en Madrid. Por su parte, Curro Vázquez aparece en el patio de cuadrillas y en el paseíllo en Las Ventas en los títulos de crédito de la película, y aparecen más imágenes del coso venteño.
El Bar Ramiro, donde se desarrollan varias imágenes de la película, es un local taurino poblado de carteles y propiedad de un aficionado cuyo hijo va a debutar como novillero en Navalcarnero.
Victoria Abril, en otra escena de la película, enseña al joven aspirante cómo se lía el capote de paseo de su marido. Y ante la cama donde yace Juan (Ángel Alcázar), su marido banderillero, le dice las dos últimas frases que le dedica en vida: “Juan, quiero dejar de beber” y “Curro Vázquez se ha retirado.”
Y en el entierro de Juan y su madre (Pilar Bardem), hacen un simbólico paseíllo Curro Vázquez, Antoñete, Francisco Membrilla Pacorro, Juan Antonio Alcoba Macareno y Michelin, el padre de Agustín en un maravilloso cameo.
Esta película tuvo su continuación en Sólo quiero caminar, de 2008, protagonizada por Victoria Abril, Diego Luna y Ariadna Gil entre otros. Estrenada en noviembre de 2008, le valió una nueva nominación al Goya como Mejor
Díaz Yanes se licenció en Historia y se licenció por la Complutense de Madrid Trabajó dando clases de inglés y ejerció como crítico literario antes de dedicarse al cine. En 2001 junto a Penélope Cruz y a Victoria Abril rodó Sin noticias de Dios, y en 2006 hizo lo propio con Alatriste, basada en la serie de novelas Las aventuras del capitán Alatriste de Arturo Pérez-Reverte, que contó con un reparto encabezado por Viggo Mortensen.
En 2012 publicó su primera novela, Simpatía por el diablo, homenaje a los Rolling Stones. Una novela negra de banqueros y políticos corruptos y en la que no faltan referencias al mundo de los toros».
Y también fue guionista de la película Belmonte, de Juan Sebastián Bollaín.









