Crónica de ambiente de un reportero en los Premios Planeta

A falta de libros taurinos (o a falta de corridas en la Monumental), sí se celebran eventos literarios en la Ciudad Condal. En éste caso descafeinados, por el clima de tensión y enrarecimiento en Barcelona: el fallo del Premio Planeta.

José R. Palomar.

Anoche la Barcelona literaria se vistió de gala para arropar a los emblemáticos Premios Planeta que se celebran el 15 de Octubre de cada año, cuando ya arrasa el Otoño. Se celebró en medio de la polémica de estos últimos dias , con manifestaciones de los victimistas fervorosos del procés, que en su lamento por la sentencia, han hecho suyas las calles, perjudicando a los ciudadanos de a pie, a los que dicen defender…No acudieron los Reyes, y sí dos ex presidentes de la Generalitat: el ex president Artur Mas ( que se barrunta como “el Nuevo Salvador”, cuando en realidad ha sido “ el pirómano” con el que empezó el desastre de los últimos nueve años), y José Montilla, que facilitó la puntilla a la desaparición de los toros en Cataluña, en decisión del Parlament (que luego revoco el Tribunal Constitucional).

Ya en el terreno estrictamente literario, el evento se trasladó de lugar: años atrás era en el Palau de Congressos de Catalunya, pasando al enclave, en esta ocasión del M.N.A.C. (Museo Nacional de Arte de Catalunya), lugar de más difícil acceso, y en las actuales circunstancias políticas. Está situada en la falda de la montaña de Montjuich, eso sí, con una espléndida panorámica de la ciudad… Se congregó un notable número de invitados, pero muchos menos que en otras ediciones. No en vano, había problemas de comunicación en centros clave como el aeropuerto o la estación de Sants, donde llega el AVE. Los invitados, tras el aperitivo de rigor, pasaron a la sala Oval donde se desarrolló la cena y fueron descartándose los sucesivos finalistas, que eran diez en un principio.

El ganador fue un prestigioso escritor Javier Cercas, con su novela “Terra Alta” ( que se presentó bajo el pseudónimo de Viveca Lindfors ), mientras que el finalista fue Manuel Vilas con “Cristales rotos”, bajo el pseudónimo de Melchor Martín. La obra ganadora está centrada en el tema policíaco y el protagonista es un Mosso de Esquadra, que fue protagonista en los atentados de Cambrils del 2.017. Y aprovecha el género policíaco para hablar de la realidad política y social del país. En su parlamento el escritor- autor de la famosa “Soldados e Salamina”- hizo referencias a la justicia legítima, el valor de la ley, y también la epopeya de un hombre que busca su lugar en el mundo. El policía se haya ante la resolución de un triple asesinato, por el que tendrá que pagar un elevado precio…

Por su parte Manuel Vilas, que figuraba horas antes entre los mentideros literarios como finalista del Planeta, centra su obra “La alegria” en un hombre de mediana edad que narra su vida y pensamientos. Escribe sobre sentimientos familiares y afectos profundos. Abunda en el sentimiento del amor, como el más importante en la vida, así como la belleza. Una novela- dijo- “que está escrita en los hoteles y donde aparecen varios países”. Vilas intenta llevar al lector “por el sendero de la alegría”.

 

Trastienda.

A nadie se le escapó que en el ambiente flotaba el clima de crispación que asola estos días la ciudad de Barcelona. Recordemos que la sede de Planeta organizadora, el presidente del grupo que engloba Planeta y Atressmedia, José Crehueras, dejó claro que la sede continuará en la capital. Anoche faltaron esa amplísima nómina de políticos que acudían los últimos años al certamen para aparentar interés por la cultura, y salir en las fotos….Dentro de los catalanes, aparecieron ex presidentes Artur Mas- más “execrable” que honorable- y José Montilla, al que un periódico nacional bautizó como el “picador español”, haciendo un paralelismo con los varilargueros de los espectáculos taurinos.

En cuanto a políticos de ámbito nacional acudieron las ministras Meritxell Batet y Carmen Calvo, el ministro de Cultura José Guirao. También estuvo en la mesa central Inés Arrimadas y otros políticos constitucionalistas. No hubo como otros años declaraciones de “photo-call” de los invitados en los prolegómenos, y entre estos también se echó en falta a esos personajes del mundo del papel couché, o revistas del corazón, como el inefable Boris Izaguirre o personajes de esa índole. Fue un acto rutinario y mediocre, con la parafernalia de “misterio” que rodea el momento clave de “las doce en punto”, cuando se conoce el nombre del ganador. Sí que estuvo la periodista y escritora Marta Robles y muchos invitados, pero menos que otros años, y llegados desde Madrid.

Mientras se celebraba la cena, llegaban ecos por las redes y móviles de los graves incidentes que se estaban desarrollando en los aledaños del Paseo de Gracia, auspiciados por los CDR, O ese particular Tsunami Dmocrático que instiga, según van apareciendo en las informaciones de los últimos días, el propio Govern, o sus acólitos. Para más inri, el Govern envía Mossos para apaciguar esos incidentes que propicia el mismo poder catalán…

Tras la cena y gala se desarrolló la tradicional rueda de prensa de ganador y finalista, y más tarde los invitados acudieron al Hotel N.H. Constanza, donde hubo cóctel y presencia de algunos protagonistas del acto recién celebrado.