Perdió la puerta grande al fallar con el rejón de muerte.
Guadalajara (Méjico), 8 de marzo. Plaza "Nuevo Progreso". Media entrada. Toros de Tequisquiapan. Leo Valadez, ovación y silencio. Jesús Enrique Colombo, oreja y ovación. André Lagravere "El Galo", ovación y silencio.
Oreja para Ginés Marín y Aarón Palacio en el arranque de La Magdalena.
Olivenza (Badajoz), 8 de marzo. Cuarta y última de la Feria del Toro. Casi lleno. Toros de Victoriano del Río Alejandro Talavante, silencio y dos orejas. Emilio de Justo, dos orejas y oreja. Roca Rey, dos orejas y silencio. Olivenza (Badajoz). Matinal. Tercera de la Feria del Toro. Media entrada. Toros de Domingo Hernández, el segundo premiado con vuelta al ruedo, y La Ventana del Puerto. Borja Jiménez, oreja y oreja tras aviso. David de Miranda, dos orejas y ovación. Marco Pérez, oreja y dos orejas
Illescas (Toledo), 8 de marzo. Primera de la Feria del Milagro. Toros de Niño de la Capea, de buen juego. Rui Fernandes, oreja y oreja. Andy Cartagena, dos orejas y dos orejas. Diego Ventura, dos orejas y rabo y dos orejas y rabo. Aguascalientes (Méjico), 8 de marzo. Plaza "San Marcos". Cuarta novillada de temporada. Lleno. Novillos de Santillán, el sexto premiado con arrastre lento. Daniel Prieto, ovación y dos orejas. Pedro Andrés, palmas en su lote. Isaías López, ovación y vuelta.
Domingo, 8 de marzo de 2025. Plaza de toros de Valencia. Buena entrada en tarde entoldada y fría. Novillos de Guadajira, bien presentados, variados de pelaje, aunque muy desfondados. Emiliano Osornio (corinto y azabache), silencio y saludos. Mario Vilau (malva y oro), vuelta al ruedo y saludos tras aviso. Marco Polope (blanco y oro), palmas y vuelta tras aviso. Entre las cuadrillas destacó la lidia de Héctor García, quien también clavó con acierto los palos en el primero. Y también lidió con solvencia Andres Revuelta. Presidió Jesús Merenciano. Pesos de los novillos por orden de lidia: 486, 526, 504, 507, 508, 540 el sobrero quinto y 469 kilos. Enrique Amat, Valencia En la primera novillada picada del ciclo fallero, los novillos de Guadajira dieron al traste con el espectáculo. Y a pesar de ello, un novillero catalán, Mario Vilau, mostró que quiere ser torero. Hizo bueno ese axioma belmontista que asegura que: "si el toro no embiste, embestiré yo." Y mostró una más que plausible actitud toda la tarde. Los novillos de Guadajira sustituían a los inicialmente anunciados ejemplares de Talavante. Estuvieron bien presentados, muy variados de pelaje y con la suficiente romana. Pero todo se quedó en una pura fachada, mucha romana y poco fondo. El castaño claro primero, con el pelo del invierno, tuvo cuajo y plaza. Recibió dos puyazos, y aunque tuvo un cierto fondo, le faltaron las fuerzas. Quiso más que pudo, apagado y mortecino. El también castaño segundo, asimismo con lustre y peso, derribó prácticamente sin empujar al picador Javier Mesa. También escaso de poder, perdió las manos y llegó al tercio …