Tras su notable paso por la feria de Fallas, y la oreja que cortó en la feria de Sevilla, Román saldó su comparecencia en la feria de San Isidro con dos importantes actuaciones. Dio una vuelta al ruedo tras una excelente y una meritoria faena a un toraco de Pedraza de Yeltes y cortó una oreja a un toro de Fuente Ymbro. Enrique Amat "Lo cierto es que estoy contento. Aunque la pena fie la espada, porque si hubiera matado bien, estaríamos hablando de dos triunfos importantes. Y hubieran caído más orejas en el esportón y podía haber acabado de ser uno de los triunfadores de San Isidro. Pero bueno, no me puedo ni me debo quejar. Creo que he dejado una excelente imagen." El toro de Pedraza fue muy serio, y además tuvo muchísimo que torear. "Era un animal incierto, yo no lo veía claro. En el capote fue complicado, se metía por dentro y con violencia. Luego cuando se sintió podido, se atemperó y se medió rajó. Tuvo buenas embestidas, pero había que llevarle muy tapado y no sabías por dónde te iba a meter la cara. A veces no podías saber lo que llevaba dentro. Pero había que estar ahí." El astado de la oreja de Fuente Ymbro fue distinto. "Es que no hay toros iguales. Este tuvo un galope muy bonito y vistoso. Con él había que jugar con las inercias y las distancias, porque de cerca le costaba, pero ver galopar así a un toro, dejarle llegar y entregarse desde veinte …






