CULTURA-MISCELÁNEA

HomeCULTURA-MISCELÁNEA

El torero malagueño Saúl Jiménez Fortes reaparelargo tiempo ausente de los ruedos, debido a sus lesiones óseas. Un torero que siempre ha sabido plantar cara a la adversidad.   Enrique Amat “La verdad es que extrañaba mucho, echaba en falta ese miedo, esa tensión, y esa satisfacción de estar ante el toro y el público. La satisfacción de sentirme torero, esa sensación de vestirme de luces, que es algo que para mí tiene mucho valor” Debe hacerse larga la inactividad. E igual uno no para de darle muchas vueltas a la cabeza. “Sí, se pasa mucho y se piensan muchas cosas. Pero yo nunca he pensado en dejarlo, porque esto es mi vida. Las sensaciones de estar frente a un animal, sentir la embestida de un toro fundida con tus sentimientos, con el poder de tu muleta. Lo que consigues. El privilegio de poder hacer lo que te gusta. Es algo que no se paga con dinero. Se puede disfrutar en el campo también, pero no es lo mismo. La máxima plenitud se consigue en la plaza, ante el toro, con el público en las gradas y si puede ser, en las grandes ferias. Yo tengo todavía mucho que dar de mí, debo de darlo y ese es mi deber.” Usted es hijo del cuerpo. Su padre profesional del toreo, su madre torera, ganadera, profesora de la escuela. “Pues sí. Lo he vivido en casa. Aunque también por otro lado tengo otros hermanos que no se han dedicado al toro. Pero ser torero es un sentimiento que nace, y yo ya llevaba conmigo desde niño está vocación. Y fue de adolescente cuando me decido a ser profesional del toreo, aunque como digo es …

Después de tres años de ausencia de los ruedos, José Tomás actuaba en la plaza de toros de Jaén. En un festejo de nuevo planteamiento y en el qué estoqueaba cuatro toros de diversas ganaderías, al igual que lo hará en Alicante y en el resto de sus próximos compromisos. El primer empresario que ha tenido la virtud de conseguir anunciarle ha sido Alberto García.   Enrique Amat “Hombre, es un reto. Para cualquier empresario, contratar a una de las máximas figuras del toreo debe ser un objetivo. Yo todos los años lo intento y en esta ocasión me ha tocado la lotería. Y por tratarse de la primera actuación del año en esta su vuelta a los ruedos después de tres temporadas, por las circunstancias de todos conocidas, ha sido algo brutal. Por lo que además ha supuesto para Jaén, para la provincia, para la tauromaquia. Todo un acontecimiento. Para Jaén y también para la imagen de la empresa , por lo que estamos todos muy contentos. Y el que nos haya elegido a nosotros para volver a los ruedos, es un lujo.” Desvele los argumentos que tuvo que utilizar. “Como he dicho, yo todos los años lo intento. En noviembre ya empezamos a hablar, ya le comenté que me interesaba. Le ofrecí todas las plazas que llevamos, un proyecto y percibimos su reciprocidad y el interés. Hablamos de lo que le podía interesar y en qué condiciones. Y al regreso de la feria de Cali, nos volvimos a sentar. Se decidió hacer un formato diferente en cuanto al planteamiento del festejo, y también en unas fechas diferentes. Algo no habitual. Pero llegamos …

Mi barrio de las letras, con un guiño a la tauromaquia y al flamenco, es el nuevo libro de la escritora, fotógrafo y periodista americana Muriel Feiner, editado por Temple.El volumen cuenta con un prólogo firmado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.   Enrique Amat El madrileño Barrio de las Letras, sito en el centro de la ciudad, junto a la Puerta del Sol, fue durante el último tercio del siglo pasado el punto neurálgico taurino de Madrid. El taurinísimo hotel Victoria, conocido como el “hotel de los toreros”, las taquillas de la plaza de Las Ventas en la calle Victoria, y numerosos locales fueron parada y fonda para apoderados, toreros, ganaderos y aficionados. La autora destaca que el traslado de las taquillas de Las Ventas a la propia plaza en 1985 y el cierre del restaurante Viña P fueron la puntilla para la zona más castiza de Madrid, fonde asimismo tenían lugar tertulias como El Café de la Montaña, Fornos y El Imperial, y bares como El Tropical, La Oficina, La Ostrería, La Trucha y La Campana, donde se reunían empresarios con apoderados toreros en busca de contratos, y los aficionados. Un barrio donde todavía se encuentran las sastrerías de toreros de Fermín y Justo Algaba, y donde permanece la Cervecería Alemana,  encima de la cual tenia si estudio Pepe Puente? uno de cuyos cuadros ilustra la portada del libro de Muriel Feiner. Muriel descubrió su amor por la fiesta de los toros  en Madrid y se casó con el torero Pedro Giraldo. Es autora de un notable número de libros …

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO