Carlos Zúñiga González, al frente de la empresa Circuitos Taurinos, es un todavía joven empresario si bien ya con sobrada experiencia al frente de muchas plazas. Y viene de firmar una gran feria en Valdemorillo, junto con su socio en esta plaza, Víctor Zabala de la Serna.

Enrique Amat
Valdemorillo ha sido todo un acontecimiento.
“Estamos muy contentos. Nuestro planteamiento inicial fue el de elaborar unos carteles lo más rematados posible. En todas las plazas siempre tengo esa intención, pero en Valdemorillo todavía más, si cabe. Por lo que significa la apertura de la temporada, el comienzo del año después de tanta pandemia y por tratarse de una feria a las puertas de Madrid. Morante recogió el guante, asumió el reto y los carteles fueron muy bien recibidos en toda España. Por eso en Valdemorillo se dieron cita taurinos, profesionales y una amplia representación de la vida social, cultural y política de España. En los tres festejos hubo mucha gente y estamos muy contentos por los resultados artísticos que, de no ser por el fallo a espadas, se hubieran cortado muchas más orejas. Pero el nivel fue muy alto.”
La mejor medicina para la crisis es llenar las plazas.
“Es un gran reto, sin duda. Y hay que asumirlo e intentarlo. Yo soy consciente de que hay que dar oportunidad a los jóvenes, pero hay plazas y plazas. Posiblemente tanto en Madrid como en Sevilla sea más fácil anunciar a los toreros emergentes, tanto por el número de festejos que se programan en ellas y porque son la plataforma para salir del anonimato. En otras plazas, se requiere que la gente la llene sí o sí, como en Valdemorillo, y por eso hay que meter todos los huevos en el mismo cesto y ofrecer carteles rematados. Pero bueno, cada plaza tiene su filosofía y hay que aceptarlo.”
Valdemorillo ha sido un antes y un después. De la antigua plaza portátil, con frío y carteles de segunda fila hasta ahora.
“Los tiempos evolucionan. Y alguien decidió en su momento edificar una plaza de toros con aforo para cerca de 5000 espectadores y pensando en que se llenaría. Y así ha sido. Y acertó porque, tanto por su emplazamiento, a las puertas de Madrid, como por ser una fecha estratégica al comienzo de la temporada, era una feria a cuidar. Con una plaza con calefacción, bonita, y que marca el inicio de la temporada. La verdad es que tiene todos los condicionantes para albergar una gran feria. Y luego, que toreros como Morante, Diego Urdiales, Cayetano, Perera o Luque quisieran anunciarse, es el camino a seguir para el futuro.”
Los toreros han sido receptivos.
“A priori parece que no debe ser fácil convencer a las figuras para que vayan a plazas como Valdemorillo. Por eso es muy importante el hecho de que Morante tire del carro. Si Morante va, los demás se apuntan al reto. Hay que agradecer a Morante este paso adelante. El toreo tiene que estarle agradecido por esta actitud estar presente en todas las plazas. Ya tiró del carro en 2021 y en esta campaña también lo está haciendo. Y a su reclamo acuden los compañeros, y todos juntos atraen al público. Poder ofrecer buenos carteles es la solución.”
Esto ayuda a su labor. Porque hay que estar pendiente de responder al interés de los aficionados.
“Es lógico, porque nosotros vendemos un producto y tenemos que dar lo que la gente quiere y le interesa. Y si consigues darle algo atractivo, decide pagar el producto. El trípode es juntar tres factores como figuras, torismo y espadas jóvenes. Aunque no todas las plazas tienen la misma idiosincrasia. En Valdemorillo quizá faltó el toque torista, pero no tenía cabida. Sin embargo, en Olivenza han entrado los toros de Victorino. Todo depende. En general, el planteamiento es tratar de abrir horizontes y dar alicientes al público en cada plaza y oportunidades a todo el que interese. Yo lo intento día a día y en todas mis plazas, aunque a veces igual me es difícil conseguirlo. Yo soy joven, y me estoy abriendo un hueco en el panorama taurino a base de ofrecer carteles de calidad, seriedad en el trato, y tratando de responder a las necesidades del público.”
A pesar de su juventud, tiene mucho trabajo por delante.
“Nosotros tenemos experiencia en muchas plazas. Después de Valdemorillo, llevo también plazas como Aranjuez, que es una parte viva de la historia del toreo. Zamora, una plaza que queremos mucho y en la que estamos potenciando la feria de San Juan y San Pedro. Y Colmenar Viejo en Madrid. También estuvimos en Burgos. Estoy asimismo pendiente de los concursos de Zaragoza y Málaga. En el Puerto de Santa María espero poder ofrecer esta temporada también. La de 2021 fue un éxito, ya que en las dos tardes del mes de agosto se puso el cartel de no hay billetes y se vivió un gran ambiente en la ciudad.”
Aunque a veces los pliegos en ocasiones parecen ser un lastre.
“Mas que un lastre, o que sean difícil de defender, yo pienso que el problema es que dejan muy poco margen a la imaginación. Hablan siempre de que figuren en los carteles toreros de los que estén en los diez primeros de la lista. Pero por circunstancias, hay toreros que interesan y que no han toreado mucho en el año anterior y que, con todo, tienen el mismo interés o más. Igual sucede con las ganaderías que pueden interesar en una determinada feria. La temporada anterior no debe marcar tanto la redacción de los pliegos de condiciones. Ahí se equivocan.”
El año pasado tuvo una notable actividad, aunque recibió dos cornadas, por “así decirlo” en Gijón y Zaragoza
“Lo de Gijón no lo entendí. Era lo último que me esperaba. La alcaldesa había colaborado, arropado y respetado los toros. Y además había apoyado la feria. Pero por la tontería aquella del nombre de los dos toros, todo se lio y algunos agentes externos contribuyeron a desestabilizar. La verdad es que me sentí frustrado y me dañó mucho que se generase esta controversia. Y me dañó también porque yo además estoy casado con una gijonesa. Espero que los políticos recapaciten. Han dejado la plaza para poder celebrar otro tipo de espectáculos. Ahora quiero organizar en junio una gran feria para San Juan y San Pedro. Ojalá. Cuento con gente como Talavante, incluso José Tomás.”
Y Zaragoza.
“En Zaragoza desde mediados del mes de julio de 2021contactamos con la Diputación para ofrecerles poder organizar una vez más el ciclo del Pilar. Y tardaron en contestarnos hasta finales de septiembre, y entonces nos dijeron que no. Y ese trato creo que no lo merecíamos. No pudimos ofrecer la feria. En Gijón, vamos a buenas, no vamos a ejercer acciones legales, creemos que con cordialidad podemos llegar a un buen acuerdo.”
Diga una plaza que sueñe regentar.
“Dentro de no mucho tiempo saldrá el concurso de Madrid. Y a nadie le amarga un dulce. Sería un reto. Es la plaza que da y quita. Pero yo con El Puerto, si puedo dar otra vez la feria de Gijón, Zaragoza si podemos volver, y con las plazas que ya llevo, tengo mucho trabajo para este y los próximos cuatro años. Y de momento tengo colmadas mis expectativas.”
No deja de lado el tema del apoderamiento.
“Yo, fundamentalmente, soy empresario. Y no quiero mezclar una cosa con la otra. Pero apoderar es un complemento fantástico y que contribuye a apoyar el tema de la empresa. Ahora llevo a Daniel Luque y estoy muy contento. Es un torero con gran proyección. Una puerta grande en Madrid o Sevilla impulsaría y realzaría una carrera que está bien enfocada. Él tiene ya mucho cartel en España y Francia, es un torero a tener en cuenta.”
Cómo empresario joven, habrá tenido que sufrir algún tipo de recelo por parte de las añejas estructuras de la fiesta.
“Al principio igual sí, no se me consideraba y me tenían un poco apartado. Luego ya me van haciendo un hueco. A base de trabajo, constancia, profesionalidad y seriedad te ganas el respeto de la gente. Y eso es lo que prevalece. En tiempos pasados igual no era así, pero ahora todo ha cambiado. Es que además he estado ya al frente de muchas plazas y eso me avala. Los monopolios son malos para la tauromaquia. Hay que abrir horizontes y dejar paso a los demás.”
Usted dice que se negocia mejor cuando no se debe nada.
“Esa es una máxima que tengo desde el primer día. Es mi política de empresa. Pagar más o menos, pero pagar. Estar al día en tus obligaciones. Y así duermes tranquilo, cuando no debes nada. Ser formal y pagar cuesta más caro, pero el poder pagar, poco o mucho, es lo que te da seguridad, te da una imagen de seriedad y tranquilidad para el futuro.”
Estudió un Máster de Administración de empresas en la Cámara de Comercio de Valladolid, pero lo de la empresa taurina se antoja muy atípico.
“Es otra cosa distinta. Aquí estás siempre pendiente de un hilo. De la autoridad, del tiempo, de las circunstancias, de la duración de los contratos, de que a un torero que tienes anunciado y es muy taquillero no le cojan, o que triunfe en otra plaza importante. Se dan muchos factores, y es un negocio muy aventurado. Y además necesitas que la suerte te acompañe, además del trabajo que hagas. Gracias a Dios yo tengo salud e ilusión y la empresa saneada, y eso me motiva a seguir adelante. Si aciertas ganas, y si fallas, pierdes mucho. Y a veces no depende de uno. Pero esto es así.”
La pandemia ha sido dura para todos
“Nosotros nos tiramos quinientos días sin facturar, que es algo tremendo. Ahora estamos en proceso de volver a como estaba todo en el año 2019. A la normalidad. Ahora hay una regeneración de la fiesta y están apoyando figuras como el Juli, Roca Rey, Morante de la Puebla, y parece ser que Talavante e incluso José Tomás también van a salir al ruedo y arrimar el hombro. Este es un negocio que no solo es de ganar dinero, sino sobre todo de disfrutar y en el que se está por afición. El otro día estaba con Joselito hablando para contratar a Talavante y decía que hablar de toros y negociar es lo que nos gusta. Luego, si los números son amargos, pero ha habido arte en la plaza y te lo has pasado bien, te compensa. Este es un veneno que hemos mamado desde niños y que te permite seguir vivo. Es una profesión de ilusión, y hay que tener mucha afición para estar aquí. Eso te permite estar preparado para poder aguantar todo lo que venga”









