Calerito con dos orejas y Lama de Góngora con una, justifican la tarde en La Maestranza.
Sevilla, 7 de abril.
Segunda de abono.
Toros de Fermín Bohórquez.
Lama de Góngora, ovación tras aviso y oreja.
Ruiz Muñoz, silencio tras aviso en los dos.
Calerito, oreja y oreja tras aviso.
Pepe Ruciero
Foto: Toromedia
El cartel, con tres toreros que se prodigan poco por los ruedos, ofrecía esa oportunidad a los más modestos. Una edición en esta ocasión que se reencontraba con el cartel tradicional, eliminando la corrida para seis actuantes de años anteriores. Tanto Lama de Góngora como Calerito han justificado su presencia en el ruedo maestrante.
Con buen porte, abrió plaza el primero de Bohórquez, lo recogió Lama de Góngora, con muy buenas formas, unas verónicas muy pausadas rematadas con una media. El toro acusó falta de fuerzas, aunque fue bravo en el caballo. Brillaron en banderillas Juan José Domínguez y Fernando Sánchez. Tras brindar al respetable Lama de Góngora hizo ademán de buscar el toreo que atesora, las condiciones de su oponente, que se agarraba al piso, no eran las más optimas, saliendo del muletazo con la cara alta. Insisitió ante el marmolillo sin lucimiento alguno.
Con su segundo se fue a la puerta de chiqueros y a portagayola le recibió, continuando con dos largas cambiadas. Se mostró voluntarioso y con ganas de agradar. Tardó Lama en acoplarse, ante la exigencia de este toro. Dejó los mejores momentos sobre la zurda en tandas de toreo cadencioso. Mató de estocada y cortó una oreja
Ruiz Muñoz no obtuvo lucimiento con su primero, muy suelto de salida. Destacó un quite de Calerito muy aplaudido. Con la franela se encontró con un toro muy soso que entraba en la muleta al paso. Le puso empeño Ruiz Muñoz aunque con estas condiciones es muy difícil el lucimiento. Mal con el verduguillo. Con su segundo se mostró desconfiado, abreviando su labor, Deslucido con la espada y descabello.
Con algo más de alegría salió al ruedo el tercero, ofreciendo nulas opciones al capote de Calerito. Tras brindar a Antonio Ruiz “Espartaco” padre se fue a los medios y citó de largo, rodillas en tierra, Continuando su labor sobre la diestra, con muletazos con ligazón, que arrancaron a la banda del Maestro Tejera. Las serie se fueron intercalando entre pases de calidad y otros de menos nivel, siendo una faena de altibajos, con detalles de toreo con luminosidad y hondura, que despertaron la tarde; mató de una estocada entera y le otorgaron una oreja muy solicitada por el respetable. Con su segundo tras brindar al público y tras una serie con la diestra, instrumentó sobre la izquierda unos naturales que dieron concepto a la faena. Con los finales de bella ejecución y tras una estocada tendida paseó otra oreja.








