Una corrida de las que hacen afición.
Murcia, 17 de septiembre.
Tercera de Feria.
Lleno de “No hay billetes”.
Toros de Victoriano del Río, el sexto premiado con la vuelta al ruedo.
Alejandro Talavante, oreja y oreja.
Paco Ureña, dos orejas y oreja.
Roca Rey, oreja y dos orejas.
Manolo Guillén
Fotos: Toromedia
Una corrida de las que hacen afición, que finalizó con la terna y el mayoral a hombros, se ha vivido hoy en La Condomina.
Alejandro Talavante se inspira en La Condomina. Es algo que viene repitiendo en sus últimas comparecencias en el ruedo murciano. Está vez lo hizo ante dos toros muy interesantes de Victoriano del Río. Al primero, un castaño que tuvo motor, le hizo muchas cosas y muy variadas, y también le toreó muy fino con la izquierda y le zampó un explosivo arranque de faena con cambiados de rodillas. El cuarto tuvo más clase y la faena fue coreads por el tendido de sol, que bramaron viendo de cerca cómo Talavante le apretaba las tuercas al bonancible de Victoriano. Porque se enredó con el descabello que le hubiera cortado el rabo.
Paco Ureña cuajó a su primero. Desde que se abrió de capa. Una de sus mejores faenas del año, en competencia con la de Fallas. Faena completísima al natural y en redondo, abierto el compás, exigiéndole al de Victoriano y exigiéndose a sí mismo en un ejercicio de responsabilidad de ser base de la feria de su tierra.
Insisto en lo del toreo de capa, porque lo meció de salida y se recreó en el quite a la verónica de manos bajas. Y la faena de muleta tuvo una enorme dimensión. Mató de estocada desprendida de rápido efecto en ambos turnos que, en definitiva, es lo que quieren los públicos actuales: que el toro caiga rapidito y a otra cosa. La faena la quinto tuvo menos peso específico, aunque idéntica actitud del lorquino.
Roca Rey estuvo muy por encima del incómodo e indómito primero de su lote, al que le arrancó una oreja. Y con el sexto de dió un festín, encerrado en terrenos de sol, con el público rendido a sus pies. Hubo un momento de sensación de estar dando un pase para el toeoyy otro de cara a la galería. Pero no era fácil dar ese pase al toro, contando con que su lote fue el peor de la tarde.
Tras una estocada fulminante paseó dos orejas y rabo y se premió al toro con la vuelta al ruedo en reconocimiento de toda la gran, la interesantísima corrida de Victoriano del Río, que por presencia e interés opta a acaparar todos los premios de la feria.









