Los días 31 de enero y 1 de febrero.
Ya hacía unos años que no sucedía nada parecido. Entonces fue en la Comunidad Valenciana y Navarra. Ahora la mala saña ha tenido como escenario tierras vascas, donde el espectáculo taurino está fuertemente arraigado no precisamente desde ayer e interesa, desde distintos aspectos, facetas y enfoques, a miles de ciudadanos. Pero para la rabia ciega eso no importa.