Su nombramiento como Vicepresidente de la Generalitat Valenciana y Conseller de Cultura fue una de las grandes sorpresas de las últimas elecciones autonómicas. También hizo correr ríos de tinta y no fueron pocas las críticas que recibió por su condición de torero. Él tiene las cosas muy claras y apuesta por la defensa a ultranza de la libertad y el respeto y tratar a la tauromaquia en igualdad de condiciones que al resto de materias incluidas en eso que llamamos cultura.






