Aunque hace ya casi tres semanas que acabaron las fiestas de fallas, parece que al personal le cuesta no ya convencerse de que no las volverá a haber hasta el próximo año (con suerte y si Dios quiere) sino que se resiste a tener que vérselas de nuevo con la cruda realidad, alargando las celebraciones hasta entrado el mes de abril y con la vista puesta en la pascua florida.






