Sustituyendo a Manzanares en el festival del día 13.
Zaragoza, 7 de octubre. Cuarta de la Feria del Pilar. Un tercio de entrada. Cuatro novillos de Hijos de Ignacio Pérez Tabernero y dos, segundo y tercero, de Pincha. Cid de María, silencio tras aviso y silencio. Pedro Andrés, ovación y vuelta al ruedo tras dos avisos. Tomás González, vuelta al ruedo con aviso y ovación. Foto: Philippe Gil Mir
¿Cómo es posible que una vaquilla haya podido acabar con un torero tan experimentado y curtido en mil batallas -la primera vez que se puso delante de un becerro contaba tan sólo 5 años de edad y su carrera profesional se había extendido a lo largo de más de 30 años-, que alguien tan experto y ducho en la materia resulte lesionado de manera fatal toreando en el campo? Pues así fue. El destino es inescrutable y nunca sabemos qué nos va a deparar. Para Antonio Mejías Jiménez le tenía reservada una muerte lejos de una plaza de primera, en un festejo de postín y rodeado de publico admirado y admirador.
Tendrá lugar el 19 de octubre con los triunfadores de los distintos Circuitos regionales.