Autor: Paco Delgado

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Paco Delgado

Paco Delgado

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma. Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino. Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón… Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.

Zaragoza. 8 de octubre. Primera de la Feria del Pilar. Casi media entrada. Novillos de Los Maños, que lucen divisa negra. Pablo Aguado, ovación tras aviso y ovación. Jorge Isiegas, ovación y oreja. Adrien Salenc, silencio y silencio.

Illescas, 8 de octubre. Tres cuartos de entrada. Toros de Victorino Martín. El primero, "Escogido", nº 60, nacido en 12/11, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El quinto, "Platónico", nº 4, nacido en 03/12, fue indultado. Cristian Escribano, dos orejas y ovación. Gómez del Pilar, ovación y dos orejas y rabo simbólicos. Raúl Rivera, silencio y dos orejas.

Aunque es fácil decirlo, no lo es tanto, a veces, cumplirlo. Cierto es que la segunda de las tres virtudes teologales que cataloga el cristianismo -que junto a la prudencia, justicia, templanza y fortaleza describen la imagen del hombre, ojo-  es un estado de ánimo optimista basado en la expectativa de resultados favorables relacionados a eventos o circunstancias y que, como dice el refrán, es lo último que se pierde. Pero hay momentos en que es más difícil hacerlo que expresarlo.

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