Ya que de esta feria fallera de 2020 no se puede hacer un resumen, sirva para “matar la afición” rememorar qué pasó en el ciclo josefino de hace cuarenta años.Un ciclo en el que el anuncio de sus carteles, despertó más de una polémica. Unos carteles que fueron organizados por parte de los empresarios del coso valenciano, la sociedad integrada por los hermanos José y Manolo Flores Camará y el matador de toros retirado Pedro Martínez Pedrés y con Emilio Miranda en funciones de gerente Enrique Amat Y es que de hacían sentir las ausencias de toreros que habían triunfado en esta plaza el año anterior, casos de Emilio Muñoz, alternativado con éxito el 11 de marzo de 1979, o de Ángel Teruel, quien en ese mismo ciclo fallero de 1979 se había llevado un total de cinco orejas, y asimismo se echaba en falta a Luis Francisco Esplá. Los compusieron un abono no demasiado extenso, compuesto por cuatro corridas de toros, un festejo de rejones y una novillada picada, y en el cual la figura de Manuel Benítez El Cordobés se ofreció como el principal atractivo, al ser contratado para dos tardes. La excelente entrada que había registrado la plaza en su actuación del mes de septiembre del año anterior fue determinante para tratar de aprovechar de nuevo el tirón taquillero del coletudo de Palma del Río, quien había hecho una multitudinaria reaparición en los ruedos el mes de julio en la plaza de Benidorm. El abono de …





