El banderillero albaceteño Mariano de la Viña continúa recuperándose, más de un año después de la gravísima cornada que sufrió el 13 de agosto de octubre de 2019 en la plaza de toros de Zaragoza. En la lidia del último toro de la temporada, Sigiloso, del hierro de Montalvo, este le cogió el segundo capotazo al venírsele del pecho, y le corneó con saña. Llegó en un estado prácticamente muerto a la enfermería. Pero las sabias manos del doctor Carlos Val-Carreres y su equipo consiguieron obrar el milagro. Enrique Amat Lo primero es saber cómo se encuentra, Mariano. “Tengo todavía muchas secuelas de la cornada y estoy en fase de rehabilitación. El pasado 8 de octubre me operaron de la clavícula rota. La contusión del nervio ciático es lo más grave, ya que me tiene la pierna izquierda, de rodilla para abajo, que no siento nada. Y tengo que llevar muletas. Pero lo más importante es que estoy vivo, y que lo he podido contar. Aunque la cosa estuvo muy mal. Eso sí, ahora es todo muy lento. Llevamos más de un año en recuperación. Fueron muchas las lesiones que tuve, y ahora poco a poco hay que recuperar. Yo me esfuerzo, y no pierdo la esperanza de que se normalice todo y poder acabar por hacer una vida normal.” A pesar de que no recuerda nada tras el percance, se ha contado que a usted no le gustaba ese toro. “El golpe fue tan brutal, que caí al ruedo sin conocimiento, y tengo ahí una laguna de varios días. Luego he tratado de ir reviviendo aquello. E incluso he ido …






