La peña taurina de la localidad conquense de Casasimarro celebró el pasado 13 de diciembre el día del socio. En el mismo pronunció una conferencia el sacerdote y aficionado de Casasimarro, Carlos Arribas.La conferencia, bajo el título “Cuando el toreo se hace eterno: de Joselito el Gallo a Morante de la Puebla”, tuvo lugar en la sede social de esta ilustre Peña Acompañaron a Arribas .Arsenio Montejano, presidente de la Peña y Juan Montejano Alarcon, secretario de la misma. Natural de esta localidad conquense, desde su juventud Carlos fue un excelente aficionado. Luego recibió la llamada de la vocación al sacerdocio y a los 33 años se ordenó sacerdote. Ejerce su labor apostólica en lo que ahora se ha venido a llamar la España vaciada y es párroco de Talayuelas, Aliaguilla, Casillas de Ranera, Henarejos y Graja de Campalbo. Carlos suele visitar, cuando sus obligaciones se lo permiten la plaza de toros de Las Ventas, también la de Valencia y tiene especial predilección por la feria del toro de San Agustín de Guadalix. Así lo manifiesta: “Yo soy más aficionado al toro. A las ganaderías, a la variedad de los encastes. Pero también me gustan los toreros, sobre todos los toreros buenos como Morante de la Puebla y Emilio de Justo. No me da ningún reparo ir a los toros vestido de sacerdote. Juan Belmonte decía que había que ser torero y estar en torero tanto dentro como fuera de la plaza. Yo soy cura dentro y fuera de la iglesia, que es lo que toca.”






