Puerta Grande para Julio Méndez

Cuaja una buena faena al tercero de la tarde, premiado con la vuelta al ruedo.

Madrid, 26 de mayo.

Plaza de Las Ventas.

Decimosexta de la Feria de San Isidro.

Tres cuartos de entrada.

Novillos de Conde de Mayalde, el tercero premiado con la vuelta al ruedo.

Emiliano Osornio, de verde esmeralda y oro, silencio y ovación con aviso.

Pedro Montaldo, de tabaco y oro, silencio y silencio.

Julio Méndez, de celeste y oro, dos orejas tras aviso y ovación.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Se presentó, viniendo a por todas, el novillero Julio Méndez quien con torería, valor y hambre de triunfo cortó dos orejas en el utrero de su debut venteño, echándole ganas, abriendo el compás a su colaborador primero, pasándolo en series largas por ambos pitones, ligando con ritmo y rematando abajo. Lo intentó también en el otro privándole un pinchazo de cortar oreja. Emiliano Osornio se entregó, en su segundo, con verticalidad y hondura cuajando importantes series, su primero no le dio opciones. Pedro Montaldo se llevó el peor lote, uno que apenas pasó, otro que no se entregó y duró poco. Los novillos de Conde de Mayalde fueron desiguales en presencia, variados en comportamiento, nobles y con opciones.

Escaso desplazamiento tuvo el primero de Emiliano Osornio cuando lo recibió por verónicas, impidiendo el lucimiento. En varas se entregó en la primera, trasera, en la segunda manseó y en la tercera empujó resultando también trasera. Se vino arriba en banderillas y cortó. Con la muleta al pasarlo en los medios, quiso irse en la primera serie por el derecho. Insistió consiguiendo que simplemente pasara a media altura. Por el izquierdo el escaso celo, las coladas, las miradas sabiendo lo que se dejaba atrás y algún derrote, solo dieron para pasarlo de a uno y sin lucimiento. A su segundo lo recibió por templadas y lentas verónicas, dos semigenuflexo, el resto en pie rematando con vistosa revolera. En varas empujó y dio cornadas en el peto. Con la muleta quiso hacerlo bien, se puso en el sitio, citó con pureza, adelantó la muleta, estiró el brazo y aunque metió la cara con nobleza solo salieron aseados, por la medida casta del novillo al que faltó algo de picante.

Pedro Montaldo intentó saludar a su primero que salió abanto sin dar opción con el capote. En la primera vara buscó los cuartos traseros dejándose, en la segunda se fue al pecho y cumplió. Con la muleta por el izquierdo estuvo a punto de arrollar. Le cambió los terrenos dando algunos de a uno, con gusto. Por el derecho desarmó parándose en la segunda serie. No hubo forma. Su segundo empujó sin fijeza en varas. Pasando la raya exterior en la muleta embistió con la cara alta y sin entrega. Lo exhibió por el derecho a pies juntos con escasa transmisión, sin poder conectar con el público.

El primero de Julio Méndez tuvo escaso recorrido en el saludo capotero. En la primera vara empujó desplazando el caballo hasta chocar contra las tablas, manseando en la segunda. Tuvo peligro en banderillas. Brindó al público. Inició de rodillas con la muleta, embistió humillado dándose al terminar de pasar un aparatoso volteo, en el siguiente muletazo le ocurrió lo mismo. Se temió que el novillo pudiera pararse pero continuó con brío, ritmo, embistiendo en series por el derecho cuajando Julio excelentes muletazos, encajado, transmitiendo y abrochando con largos pases de pecho sacándolos al hombro contrario. Por el izquierdo se permitió a veces mirar al tendido mientras lo pasaba con la pierna de salida adelantada, ligando y sin ceder terreno. Las bernadinas cambiando el viaje en el último momento fueron impresionantes. Dos orejas. A su segundo fue a recibirlo a portagayola teniendo que tirarse al suelo para evitar ser arrollado, dando después en el tercio una larga cambiada de rodillas. En varas se dejó. En la muleta el novillo fue enclasado y tuvo ritmo, pasándolo por el derecho a media altura, despacio, relajado y con mano baja. Por el izquierdo ligó y templó rematando con larguísimos pases de pecho. Tuvo la mala fortuna de pinchar antes de cobrar la estocada. Ovación. Vuelta al ruedo para el toro.

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