PALMAS
La notable carta de presentación que firmó Mario Vilau. Actitud y disposición para dar y tomar. Raza de torero.
PITOS
El escaso juego de la novillada de Osborne.
Desigual de presencia, desfondada y escasa de raza, decepcionó. Noble y manejable, pero eso no fue suficiente.
PITOS
El retraso del alcalde, quien tras el descanso tardó en salir al balcón. Mientras toreros, cuadrillas y público le esperaban, él se hizo de rogar. Obligaciones inherentes a su cargo
PITOS
La bronca que se montó en uno de los cadafales de la plaza. Y todo mientras Espla lidiaba a su segundo novillo
PITOS
La media hora de retraso en el comienzo de los festejos, cuando tradicionalmente empezaban a las cinco y media. Quizá no haya sido lo más adecuado. A estas alturas del año, se hace de noche más pronto. Y más ayer, que se lidiaban seis novillos. Y por supuesto, no faltó el descanso.
Foto: Mateo









