Triple puerta grande en Utiel

Sábado, 13 de septiembre de 2025. Plaza de toros de Utiel. Más de media entrada en tarde agradable. Toros de Castillejo de Huebra, bien presentados y en general manejables para los toreros. Y un eral para la clase práctica, al que se le dio la vuelta al ruedo. El Fandi (verdemar y oro), oreja y oreja. Manuel Escribano (grosella  y oro), oreja y oreja. Jesús Enrique Colombo (morado y oro), oreja y dos orejas. El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia. Jorge Escamilla, dos orejas y rabo. Entre las cuadrillas destacó Domingo Valencia en el manejo de la puntilla. Presidió Pilar Bojo, con excelente criterio. Y Gúmer Gómez se hizo cargo de la clase práctica.
Enrique Amat, Utiel

La empresa Tauroemoción, a cuyo frente está Alberto García, organizó el cartel de la corrida de toros de la  feria taurina de Utiel.

En Utiel siempre es un privilegio reunirse con la gente que uno quiere. El sorteo, el apartado, el aperitivo en los aledaños de la peña taurina. Estar con los amigos, lo que supone todo un  lujo y un privilegio. Y luego estar un rato con los 40 Pavos. Los que están, y la añoranza de los que ya no están. Cuánta gente querida que nos estará viendo desde el cielo. Oscar García, Isidro, Gavira, Paco Gapoma…

Y luego, tras una “frugal colación” en El Vegano, servida por Javi, a los toros.

En el callejón de la plaza, tampoco se encontró a Carlos Alarcon Ramírez. CAR.  Otro que no estaba ahí con su equipo de fotos para inmortalizar la historia taurina de Utiel.

Igual uno se hace mayor, así es la vida. Pero al final se acaba por valorar las cosas importantes. La gente, los amigos. La familia. Y más ahora que uno está en la época de empezar a ser de lágrima fácil. La edad. Pues eso. Que las propinas de Dios nos dejen volver a reunirnos el año que viene con los que todavía estamos por estos andurriales. Buena señal será.

Y si luego un torero pega pases en la plaza, pues bienvenido sea. Para eso estamos. Menos mal, que ni para la amistad, ni la gastronomía ni la tauromaquia, ha llegado todavía la jodía inteligencia artificial. Y que tarde.

Los toros de Castillejo de Huebra, bien presentados, dieron un juego en general manejable. Mejores los tres primeros y el sexto. Bien hecho, lustroso y cómodo por delante el primero, que se dejó pegar en varas y fue y vino con obediencia y fijeza, aunque tuvo siempre una querencia a salirse suelto. También bien presentado el cubeto segundo, que se dejó de pegar en varas y tuvo tranco en banderillas. Y en la muleta obedeció a los toques. También bien presentado el tercero, que se dejó pegar en el caballo y luego tuvo tranco en banderillas. Más deslucido y un poquito rajado, aunque aún así se dejó.
Cuajado y acucharado de cuerna y algo distraído de salida al cuarto. Poco picado y con muchísimos pies y tranco en banderillas. Metió la cara en la muleta, aunque siempre tuvo amagos de irse y rajarse. Salió despavorido de sus tres encuentros con las plazas montadas el quinto. Un ejemplar escaso de raza, parado y reservón, que se desentendió y sirvió poco. Y tuvo ritmo y bravura el cierra plaza. Pero luego, a mitad de faena, se rajó y buscó el abrigo de las tablas.
El Fandi saludó con largas de rodillas a su primero, al que luego pareó compartiendo el tercio con sus compañeros de cartel. Luego lo toreó, sobrado y suficiente, en una labor variada, suelta, puesta y comunicativa. Mató de una estocada rinconera de efectos fulminantes.
Y al cuarto le colocó cuatro pares, ganándole siempre la acción a un toro que apretó muchísimo. Tuvo mucha emoción su apertura de faena genuflexo en el platillo de la plaza, aguantando las encastadas embestidas de su oponente.
Manuel Escribano saludó con largas de rodillas al segundo, con el que luego también compartió el tercio de banderillas con sus compañeros. Brilló en un par el violín y luego en otro de dentro afuera. Luego toreó en cercanía de terrenos, en una labor ligada, firme y comunicativa. Suelto y fácil, mató de una estocada que bastó.Y tras banderillear con espectacularidad, le buscó las vueltas al quinto, un astado rajado y muy complicado, con el que estuvo lúcido y suelto. Lo despeñó de un pinchazo y una estocada muy baja.
Jesús Enrique Colombo alternó en banderillas con sus compañeros. Y luego, frente a un animal deslucido y rajado, le supo buscar las vueltas con solvencia.
Lanceó con vibración, pareó con tanta  espectacularidad como verdad y plantó cara con sinceridad, ligazón, asentamiento y sentido del temple al sexto. También le supo buscar las vueltas a este cierraplaza y le dio fiesta en los terrenos de adentro. Y mató de una gran estocada.
Tras acabar la corrida, actuó  el alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Jorge Escamilla. Frente a un novillo que se desplazó, anduvo vibrante con el capote, espectacular en banderillas y muy centrado con la muleta, firmando un precioso prólogo a dos manos. Luego lo muleteó con soltura, vibración y un excelente sentido de la puesta en escena. Mató de una buena estocada.

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.