Del 17 al 19 de agosto se celebró una nueva edición de este emblemático evento.
Toros, música, almuerzos, tradiciones y ese ambientazo que solo se vive en Chiva. Los primeros documentos escritos que hacen referencia a este festejo chivano los encontramos en el libro de jurados del siglo XVII (1648-1662); también en los “Libros de fábrica de la iglesia parroquial”, del último tercio del XVIII. Por otra parte, varias leyendas de tradición oral sitúan su origen mucho antes, concretamente a principios del siglo XIII y también en el XVII; ambas tienen que ver con el paso de ganados trashumantes por las cañadas y veredas de nuestro extenso término. Fue declarado Fiesta de Interés Turístico de la Comunidad Valenciana en 2019.
Se realizaron cuatro días de torico. Los tres tradicionales, 17, 18 y 19 de agosto, junto al día especial que cierra las fiestas el 25 del mismo mes. A las 7,30 y las 18,30 horas sale puntual el astado que recorrerá el pueblo en un itinerario abierto, aunque perfectamente organizado. La carrera, como aquí se denomina, mantiene su original sentido de incertidumbre, y aunque las paradas en las casas estén predeterminadas, el toro puede circular por cualquier calle, por lo que el peligro es constante.









