Miércoles 26 de marzo de 2025. Plaza de toros de Castellón. Un tercio de entrada en tarde agradable. Novillos de Hermanas Angoso Clavijo, bien presentados y de buen juego en general. Al tercero, de nombre Principal, se le premió con la vuelta al ruedo. Daniel Artazos (nazareno y oro), de la escuela de Valencia, silencio tras aviso. Bruno Martínez (grosella y azabache), de la escuela de Castellón, vuelta tras aviso. Ruiz de Velasco (malva y azabache) , de la escuela de Palencia, oreja con dos vueltas tras aviso. Alejandro González (grana y oro), de la escuela de Albacete, oreja tras aviso. Ian Bermejo (verdemar y oro) de la escuela de Castellón, oreja. Clovis (blanco y plata) de la escuela de Beziers, palmas tras aviso. Entre las cuadrillas lidió con templanza al que abrió plaza Fernando Casanova. Presidió Juan Carlos Calahorra.
Enrique Amat, Castellón
Prosiguió la feria de la Magdalena con la celebración de la novillada sin picadores anunciada dentro del serial.
Los novillos de Hermanas Angoso Clavijo, bien presentados, dieron un notable juego. Bien presentado el primero, que tuvo codicia y se movió. No termino de emplearse con convencimiento. Ni fu ni fa, pero sirvió. El castaño chorreado segundo tuvo prontitud, fijeza y repitió incansable las embestidas con celo y transmisión. Un excelente ejemplar. Más cuajo tuvo el tercero, encastado, exigente, bravo y repetidor. Un novillo de nota
Más alto y zancudo y despegado del suelo el cuarto, que se desplazó, aunque algo probón y soltando la cara. Se quedó algo corto y le faltó entrega. Dijo muy poco. El quinto también tuvo fijeza, tranco, transmisión y se vino de muy largo. Otro excelente ejemplar. Y buen remate tuvo el cierraplaza, que fue y vino, aunque le costó un poco más.
Daniel Artazos, de la escuela de Valencia, lanceó con templanza y cadencia y ganando terreno. Con la muleta lo intentó con ortodoxia y buen aire en una labor que no terminó de tomar vuelo. Los mejores momentos los consiguió con la mano derecha, pero no terminó de enfadarse. Falló con las armas toricidas.
Bruno Martínez, de la escuela de Castellón, se fue la puerta de chiqueros a saludar a su oponente. Luego le dio una larga del tercio y lanceó con vistosidad. El astado fue banderilleado por José Vicente Almagro padre e hijo, y abrió su labor con pases cambiados de rodillas en la boca de riego, y toreó con transmisión y comunicación con los tendidos. Sobrado de actitud, ligó los muletazos y firmó un trasteo abundante y entregado. Siempre presidido por la actitud y las ganas de ser. En son de novillero con hambre de contratos.
Ruiz de Velasco de la escuela de Palencia, lanceó con gusto y sabor. Tiene un excelente concepto, pisa los terrenos con seguridad y tiene un sello especial. Algo ligero, pero firmó muletazos de un excelente corte. Sabor, prestancia y firma. Su toreo al natural desmayado, sus trincherazos, pases cambiados, kirikikies, con una impronta muy torera. Mato de una es tocada muy trasera y contraria.
Alejandro González, de la escuela de Albacete, muleteó muy asentado y firme, con sentido de la ligazón y el temple. Siempre bien colocado y presentando los engaños por delante, sin dejarse tocar las telas, su labor tuvo fondo y excelente técnica. Seriedad y fondo. Para profesionales Causó una notable impresión.
Ian Bermejo, de la escuela de Castellón, fue a porta gayola a recibir al quinto, al que luego le dio dos faroles de rodillas y llanceó con vibración. Comenzó su faena de hinojos en el tercio. Actitud y buena disposición, fueron los ingredientes de un trabajo afanoso, con buenos momentos intermitentes pero que no terminó de coger vuelo. Sinceridad, actitud y ganas no faltaron. Siempre en novillero.
Clovis, de la escuela de Beziers, lanceó movido y pareó con espectacularidad y desigual colocación. Dio pases con tanta compostura como ligereza, y sin acabar de templar, ni correr la mano. Vistoso, sandunguero despierto, pero algo ligero y periférico.