Entre los numerosos atractivos turísticos, culturales y monumentales que presenta la ciudad de Córdoba, se encuentra el museo taurino de la ciudad. Un museo, digno de visita, no solo por lo atractivo de su emplazamiento y por dónde está ubicado, sino también por el amplio, variado y rico contenido de sus diversas salas.

Es además el único museo dedicado a la tauromaquia situado fuera de una plaza de toros y uno de los más importantes y completos de toda la geografía taurina. En él se alberga una abundante documentación, fotografía, cartelería, pintura, artesanía y todo lo relacionado con la tauromaquia y su presencia en la ciudad de Córdoba y su provincia. Una ciudad que ya contó con tratadistas taurinos en el siglo XVII, poetas como Góngora, pintores como Julio Romero de Torres, así como importantes plazas de toros, toreros legendarios, subalternos de prestigio, rejoneadores, ganaderos y, por supuesto, los llamados cinco Califas. La tauromaquia ha formado siempre parte de la vida cultural de la ciudad.
En la planta baja, el visitante puede contemplar la proyección del mundo del toro en las artes plásticas a través de obras de artistas como Julio Romero de Torres, Mateo Inurria, Mariano Benlliure, Daniel Vázquez Díaz, Aurelio Teno o Pedro Bueno, y asistir a través de un audiovisual al desarrollo de la vida del toro desde que nace hasta el momento de su salida el ruedo.
En la planta primera, el visitante puede introducirse en el paisaje del toro: su hábitat, sus castas y encastes, los tipos de encornadura y el pelaje de los astados, la bravura, la tienta o la evolución de la especie bovina desde el uro salvaje. Otra sala recoge la dimensión histórica de los cinco Califas cordobeses del toreo, que fueron Lagartijo, Guerrita, Machaquito, Manolete y El Cordobés, junto con la relevancia de una figura cordobesa del rejoneo representada por Antonio Cañero.
También la historia de la Córdoba taurina, desde la Edad Media hasta la actualidad, ocupa un amplio espacio que alberga los distintos aspectos de la vinculación histórica de la ciudad con el toreo. Y una zona multimedia invita al visitante a convertirse en espectador de una corrida de toros y ser partícipe de la misma.
La historia
El Museo se inauguró el 28 de mayo de 1954 y estuvo abierto 26 años. Se cerró al público en 1981 debido al mal estado del edificio y sus colecciones. Tras su restauración, el por entonces el teniente de alcalde, Francisco Martín López, propuso su reapertura ya sólo como museo taurino. Fue inaugurado por el alcalde Julio Anguita como Museo Municipal Taurino, el día 4 de mayo de 1983. En el año 2005, ante el estado de degradación del edificio, se cerró al público, iniciándose el proceso de rehabilitación de las casas palaciegas por los arquitectos municipales Rafael Pérez de Siles y Mª Dolores Alcaide, llevándose en paralelo la restauración de sus fondos artísticos. El museo volvió a abrir sus puertas el 30 de marzo de 2014 dentro de un edificio completamente restaurado y un innovador programa museográfico adaptado a las tecnologías del siglo XXI. Estos son sus distintos apartados
El toro, el toreo y la cultura taurina
Se trata de un espectáculo audiovisual con una gran fuerza plástica compuesto por imágenes históricas y actuales, que muestran el enfrentamiento entre el hombre y el toro. Un desafío entre la naturaleza, representada por el toro y la cultura, representada por el torero.
El paisaje del toro
Una proyección permite reproducir una dehesa y los diversos objetos asociados a la ganadería, en un espacio en el que ocupan un lugar destacado varios ejemplares de las cabezas de toro de trascendencia histórica, así como estampas y litografías junto con el mapa del toro de lidia en España y una referencia a los ganaderos cordobeses.
Cinco califas, cinco universos
El escritor y crítico taurino Mariano de Cavia Sobaquillo calificó en su momento a Rafael Molina Lagartijo como el Califa del toreo, y con ello creó la denominación de origen de El Califato, la gran aportación de Córdoba a la historia de la tauromaquia. Esta sala se dedica a rendir homenaje a aquellos toreros que han hecho especialmente grande la Córdoba taurina.
Rafael Molina Lagartijo, Rafael Guerra Guerrita, Rafael González Machaquito, Manuel Rodríguez Manolete, Manuel Benítez El Cordobés y el rejoneador Antonio Cañero son los protagonistas.
Cinco espacios califales, más el del famoso rejoneador, sirven para exponer sus trajes de luces y algunas de las piezas asociadas a cada uno de ellos, seleccionadas de entre las numerosas que existen en el Museo. Cada espacio va acompañado de un monitor en el que se pueden ver imágenes de los toreros, carteles, fotografías e incluso vídeos de su trayectoria.
La corrida: la liturgia y la fiesta
En él se refleja el mundo taurino por dentro, los oficios relacionados con la tauromaquia, la corrida como acto litúrgico y se ofrece un espectáculo audiovisual donde el visitante circularmente se sitúa en el medio de un coso, lo que permite penetrar en la esencia de la fiesta. La plaza, el escenario, la liturgia, los personajes y los oficios. Todo se completa con una sala donde se rinde homenaje a las sagas cordobesas de subalternos y picadores, otro espacio dedicado a otros grandes toreros cordobeses de la historia y un cuadro explicativo de la evolución del Trofeo Municipal Taurino Manolete.
Una larga historia: Córdoba y la tauromaquia
En este espacio se descubren los distintos emplazamientos que se han utilizado en la ciudad a lo largo de la historia para celebrar festejos taurinos y una maqueta de la plaza actual. También se recoge la trayectoria de la prensa taurina cordobesa, la importancia de la cultura taurina en la Universidad de Córdoba y la labor de la escuela taurina de la ciudad. Yno falta una alusión a la influencia que la tauromaquia cordobesa tiene en América.
La cultura taurina: inspiración artística
En la planta baja existe una sala para mostrar la colección de piezas artísticas del museo inspiradas en el mundo del toreo, donde queda patente la temática taurina que ha inspirado obras en las distintas artes plásticas: pintura, escultura, orfebrería y cerámica.
Otros espacios
Todo ello se completa con una sala de exposiciones temporales que permite ofrecer al visitante las diversas colecciones del museo que no se hallan expuestas de forma permanente. También se cuenta con una mediateca, dotada de un amplio contenido con referencias al cine taurino, al toreo en el mundo, a la música relacionada con el toreo, a los toros y literatura, a los ritos sagrados relacionados con el toro, al lenguaje taurino, a las peñas, clubs y círculos taurinos, festivales, programas de radio, tertulias, blogs y páginas web. Todo ello completado con una base de datos de imágenes que recogen la iconografía en torno a la tauromaquia. Y una hemeroteca, espacio reservado a investigadores, dotado de una amplísima documentación para la consulta y el estudio de la tauromaquia.









