La fiesta de los toros tiene presencia en todos los ámbitos de la cultura. Muestra de ello es que un año más, y siguiendo una tradición cuasi secular, el Teatro Principal de Alcoy acoge durante este mes de diciembre, y durante todas las fechas navideñas, las representaciones del denominado Betlem de Tirisiti.

Se trata de una de las tradiciones más singulares de la navidad alcoyana, que el recordado y añorado historiador y aficionado Adrián Espi Valdés recogió en un más que interesante libro.
Los inicios del ‘Betlem de Tirisiti’ se remontan a la década entre 1870 y 1880, cuando la actual plaza de España reunía hasta tres representaciones similares durante las fiestas navideñas.
A través de títeres de los llamados de pie y varilla, con los títeres montados sobre varillas verticales, corren por el escenario por unas guías practicadas entre los diversos elementos escénicos. Los manipuladores, desde bajo y a cobijo de las miradas del público, imprimen los diversos movimientos longitudinales, transversales y oscilaciones de las figuras, y reúnen a dotarlas de una notable agilidad. En la representación se mezclan las escenas típicas navideñas, como la representación del nacimiento y la cabalgata de los Reyes Magos con costumbres locales como las fiestas de Moros y Cristianos, todo desde un punto de vista presidido por la ironía y la crítica.
Y en él destaca el protagonismo del toreo en una de las escenas. Y es que en ella aparece el que fuera matador de toros alcoyano Andrés Coloma Clásico. Un espada que tomó la alternativa en la plaza de toros de Xátiva el día 30 de septiembre de 1928, de manos de Vicente Barrera con Enrique Torres de testigo, lidiando toros de José Bueno. Algunas de las industrias alcoyanas usaron el seudónimo Clásico para denominar varios artículos como el papel de fumar o el típico café licor de la ciudad.
También Tirisiti el ventero, el protagonista de la representación, da unos pases de muleta a una vaquilla en otro momento de la representación.
Este Betlem fue declarado Bien Inmaterial de Interés Cultural por la Generalitat Valenciana en 2002. Tendrán lugar estos días más del centenar de representaciones para escolares y otro centenar para el público en general, en las que se darán cita cerca de 20.000 espectadores.









