No es esta la sección oportuna para hablar de la corrida de ayer. Ni lo es ni pretendo hacer una crónica paralela a la oficial. Pero ya se me han calentado tanto las narices, que no tengo más remedio que saltar a la palestra aquí. O allá. O donde sea.
Decía en mi crónica de El País, sobre la actuación del murciano Paco Ureña, que días llegarán en que los premios desde la presidencia se convertirán en una tómbola de feria barata. Por aquella oreja negada al murciano, que le privó de salir por la puerta grande. Ureña es todavía torero en ascenso, y los presidentes, aquí en Valencia por ejemplo, todavía no lo tienen en consideración. Pues bien, no han pasado 24 horas y la primera desfachatez llegó ayer con las dos orejas cortadas por Perera al quinto. Desfachatez, falta de respeto, ignorancia, falta de sentido común y cuantos adjetivos quieran más, en el presidente de ayer que regaló una puerta grande que nadie va a recordar en el futuro. Mal favor que le hizo a la plaza, que la convirtió en un pueblo de tercera, mal favor que le hizo a la tauromaquia en sí, y flaco favor que le hizo a Perera, porque además de la protesta por la segunda oreja, se lleva, en fin, un ninguneo por una actuación que, por lo menos, sería digna y honrada. Y la cosa no se detendrá ahí. Esperen para ver más cosas. Miedo me da lo que ocurra a partir ya de esta misma tarde. De nada sirve predicar desde el “púlpito” de Avance Taurino “por una plaza de primera”. De nada sirve. Los responsables se lo pasan por el forro.
Y otra cosa, mariposa. En los últimos tiempos algunas figuras ¿? tienen un jefe de prensa que filtra las entrevistas, según quien las pida, el medio, y en función de si es más o menos amigacho del torero. O, desde luego, si entienden que el trato recibido en las crónicas no ha sido no el adecuado, sino el que ellos quieren que sea. O sea, según sean amanuense o no del torero de turno. Es decir, según le hagas la pelota o le bailes el agua. Otra raya más al tigre. Y te pasas los días pidiendo una entrevista que nunca sabes si te la van a conceder o no. Llamadas, más llamadas, excusas de mal pagador…Y al final una respuesta por wasap o mensaje, que te dice que el matador ha cancelado las entrevistas hasta nuevo aviso. Y ya está. Pero no todos son igual, ni mucho menos. No todos van a parar al mismo saco. Hay figuras, que sí lo son de verdad! que una simple llamada personal a su móvil, directamente, te dicen que no hay problema alguna, que cuando quieras. Caso de Ponce, por ejemplo. Eso es ser figura, en el ruedo y fuera de él.
Por el momento no desvelo nombres, pero hay quien ya se cree figura y no ha hecho más que dar media verónica. Pero el tiempo y el toro, fundamentalmente, pondrá a cada uno en su sitio. Y entonces, veremos qué pasa. Y no solo pasa con los toreros, también con otros personajes en torno a la tauromaquia, llámese ganaderos, apoderados o empresarios…o “produgtores” de la cosa taurina. El empresario de Valencia, por ejemplo, no tiene tiempo el día de San José de atender la llamada de CVRadio, emisora valenciana que está dando espacio permanente a la tauromaquia, porque dice que ese día tiene dos corridas de toros programadas y mucho trabajo. Las dos cosas son ciertas: dos festejos y trabajo, seguro que sí. Pero, tanto cuesta dedicarle 10 minutos a un medio de comunicación que se lo pide a las 3 de la tarde? A esa hora la matinal ya se ha acabado y la de la tarde está a dos horas vista. ¿No come el sr. Produgtor? O es que tiene que lavar los caballos de la de rejones, pintar las rayas del ruedo, por ejemplo. Y luego piden ayuda, colaboración y respeto. ¿Respeto? Venga, hombre!!!
En fin. Que las Fallas enfilan su recta final. Valencia está de “gom a gom” y l’oratge acompaña. Qué más podemos pedir? Pues que los taurinos no se preocupen tanto de los antis y se miren en el espejo que, en algunos casos, son los verdaderos enemigos de la tauromaquia. Allá ellos.









