Simón Andreu abre la puerta grande en Requena

Domingo 4 de agosto de 2024. Plaza de toros de Requena. Un tercio de entrada en tarde calurosa. Erales  de Manuela Patón, correctamente presentados y de juego desigual aunque manejable.. Daniel Artazos,  de la escuela de Valencia, oreja.Sergio Cartas, de la escuela de Alcázar de San Juan, silencio. Fernando Romero, de la escuela de Albacete, saludos. Simón Andreu,  de la escuela de Valencia, dos orejas. Joaquín Manzur,  de la escuela de Guadalajara, o palmas  tras aviso.Entre las cuadrillas se lucieron Bruno Masià en  banderillas y Borja Navarro en la brega. Presidió Pablo Martinez.

Enrique Amat, Requena

La plaza de toros de Requena  acogió una clase práctica con participación de alumnos de las escuelas de tauromaquia,un aperitivo para el gran festejo que se anuncia el 31 de agosto, con motivo de su feria y fiestas.

Los erales de Manuela Patón, de correcta presentación, resultaron una adecuada prueba para examinar a los alumnos quienes, en general, pasaron la prueba con creces salvo alguna excepción. El castaño y bociclanco primero tuvo prontitud, fijeza y se vino con celo a los cites.

Alegría al irse los engaños y bien colocada su forma de embestir tuvo el colorado ojo  de perdiz segundo, que se desplazó con bravura. Más escurrido el colorado tercero, que se dolió y aquerenció en banderillas. Con todo, fue y vino, sin exceso de calidad, pero repitiendo. El negro cuarto, más playerón, tomó las telas, pero protestando y siempre desagradable y soltando la cara. Y el también castaño quinto se movió aunque muy revoltoso y sin mucha fijeza ni clase.

Daniel Artazos,  de la escuela de Valencia, se mostró como un torero enterado y muy puesto. Muleteó con seguridad, oficio y conocimiento de la profesión en un trabajo de buen aire aunque, eso sí, algo desapasionado. Mató de una buena estocada.

Sergio Cartas, de la escuela de Alcázar de San Juan, banderilleó con desigual acierto al de turno, al que luego firmó un trabajo desigual, con muchas dudas y sin acabar de verlo claro. Mató de pinchazo y media en buen sitio.

Fernando Romero, de la escuela de Albacete, manejó el capote con gusto y cadencia. Se le vió como un torero solvente, de firmeza de plantas, asentamiento, e intentando hacer las cosas por la línea de la ortodoxia. Ofreció una notable imagen.

Simón Andreu,  de la escuela de Valencia, saludó a porta gayola a su oponente, al que luego lanceó por faroles y verónicas. Invitó a banderillear a sus compañeros Daniel Artazos y Hugo Masiá, quienes firmaron un destacado tercio. Luego, puesto, dispuesto y con seguridad, supo resolver las dificultades de su oponente con desparpajo, sobrado de recursos y soltura. Mató de una estocada trasera y tendida y un golpe de descabello.


Joaquín Manzur,
 de la escuela de Guadalajara, fue aparatosamente volteado en dos quites que intentó ante el cuarto. Aún así, no tuvo empacho para irse a la puerta de chiqueros a saludar al quinto al que plantó cara en una faenaen la boca de riego, en la que muy firme de plantas, toreó al natural llevando muy largo al novillo. Faena de oficio y de sobrado argumento.

Foto: Martínez Cantero

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.