La Casa de Misericordia le dedicó una placa en la Monumental de Pamplona.
Antes de que comenzara el paseíllo de la corrida de rejones que sería su última actuación en la Monumental navarra, la Casa de Misericordia de Pamplona homenajeó ayer a Pablo Hermoso de Mendoza en un acto celebrado en el patio de cuadrillas de la plaza pamplonesa, donde se descubrió una placa en honor y recuerdo al rejoneador navarro, que en esta plaza actuó en 35 ocasiones, logrando 20 puertas grandes, 58 orejas y 3 rabos.
Más tarde, ya en la corrida, Guillermo Hermoso de Mendoza brindó la muerte del sexto toro a su padre, Pablo Hermoso de Mendoza, el rejoneador que logró que se incluyese un festejo de esta especialidad en la feria de San Fermín y se consolidase.









