Hace unos días. mi buen amigo el propietario de la farmacia de mi calle don Félix Regaño, me hizo entrega de un libro, perfectamente encuadernado, donde figuran varios ejemplares de un revista de toros llamada El Burladero, de los años sesenta, concretamente 1964.
Mi sorpresa al repasar la publicación ha sido grande. Cómo han cambiado las cosas en apenas sesenta años. La publicación, al parecer, se mantenía gracias a la publicidad, su director era Manuel Lozano Sevilla, taquígrafo personal del general Franco, antiguo Jefe del Estado de nuestro país. Lozano era igualmente primer taquígrafo de Las Cortes y dirigía también una revista llamada Mundo Taquigráfico. Vuelvo a decir que la revista apestaba a publicidad.
Estoy hablando de 1964 y entonces servidor pasaba ya los treinta y por eso lo recuerdo perfectamente. Como recuerdo, que en la transmisión de una corrida celebrada en Marbella, el torero ya fallecido Jaime Ostos le dedicó un brindis a Lozano Sevilla que decía: “Brindo este toro a Manuel Lozano Sevilla, que es el trincón más grande que hay en el toreo. Si quiere el dinero de los toreros que se vista el también de torero. Ya está bien de que nos robe”.
El asunto tuvo tal trascendencia que intervino el Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne. Cuando se lo comentó al general Franco, este hizo una de las suyas y dijo: Fraga, yo no conozco a ningún crítico taurino.









