El próximo jueves día 9 de mayo comenzará el XV ciclo de conferemcias organizado por la Real Maestranza de Caballería de Valencia.
En esta ocasión, bajo el título “EL arte del estoque. La tradición valenciana”, está coordinado por José Francisco Yvars Castelló de Castellví, historiador y crítico de arte, y se celebrará los días 9, 16 y 23 de mayo de 2024.
Todas las conferencias comenzarán a las 19:30 horas, y tendrán lugar en la Casa Palacio de esta Real Corporación. Plaza de Nules, 1 46003 -VALENCIA
El programa es el siguiente:
Jueves, 9 de mayo-.
“TAUROMAQUIA. DEL TOREO CABALLERESCO A LA CORRIDA MODERNA”. A cargo Fátima Halcón ´Slvarez-Ossorio, doctora en Historia del Arte. Es profesora de la Universidad de Wisconsin-Platteville y Profesora Titular de la Universidad de Sevilla.
Jueves, 16 de mayo-.
“UNAMUNO Y ORTEGA, MIRADAS TAURINAS SOBRE EL QUIJOTE”, por Santiago Celestino Pérez Jiménez, doctor en Periodismo, por su tesis doctoral “Periodismo taurino: la crónica taurina en El Debate de 1910 a 1936“. Es Licenciado en Comunicación Audiovisual y desde el año 2004 imparte docencia en la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Jueves, 23 de mayo-.
“DIÁLOGO ENTRE EL TORO Y EL TORERO”. Intervendrán:
– Javier Vázquez. Matador de toros.
– Manuel Carrión. Matador de toros. Abogado y Cónsul Honorario de Filipinas en la Comunidad Valenciana y Albacete.
– Enrique Amat. Escritor y crítico taurino.
En la presentación de las jornadas, el profesor Ivars asegura: “quiero invocar el testimonio de tres personajes de excepción en el transcurso de un siglo largo en el coso taurino valenciano. La figura señera de Julio Fabrilo, miembro de una saga de Ruzafa, que en Valencia conoció tiempo y leyenda, y que concluyó con un memorable desfile fúnebre, popular y deslumbrante, auténtico homenaje, sentido por todos y gesto de respeto diáfano a su gallarda valentía.
La leyenda viva de Manolo Granero, inolvidable y clásico joven artista, que asociaba la belleza e inspiración que explican su vigencia en la historia del toreo patrio. Ambos cayeron heridos de muerte en el albero.
Vicente Barrera, que procedía de una legendaria familia del barrio del Carmen, alcanzó originalidad y renombre profesional tras una carrera brillante. Tomó la alternativa en Valencia en septiembre de 1917 otorgada por Juan Belmonte. El diestro impulsó un toreo de colorido y habilidad en la muleta que marcó época, aunque anunció su sorprendente retiro temprano en la temporada de 1935, para volver inesperadamente en 1942 al ruedo, con nuevos bríos e inusitada y admirable energía.
Tres hitos valencianos que señalan con honor los eslabones de hierro en nombradía y anudan con fuerza la profesión del azar en nuestra historia cultural reciente.”