Tirando de pico. Menos mal que el agua estaba fresquita

Hay toreros que pierden los nervios, El protagonista en esta ocasión fue Julio Aparicio.

Actuaba una tarde en Manzanares el torero madrileño. Y no tuvo su actuación más brillante, precisamente. El propio diestro lo cuenta así:
“Estuve mal. Estaba en el callejón lavándome las manos y un individuo en barrera, sacando la cabeza, no paraba de decirme cosas. Eres un sinvengüenza, ladrón, que eres un ladrón. Y así siguió con la monserga.
Le miré y parecia que era un hombre respetable, Bien vestido, con su corbata, con su flor en la solapa.
Total, que como no cesaba de decirme cosas, no se me ocurrió otra cosa, que echarme un buchito de agua y arrojársela en la cara.
Me quería matar. ¡Cagón, que eres un cagón!.  Al momento me cambié de sitio y ví como los que estaban a su lado se desternillaban de risa.
Debo aclarar que el agua estaba fresquita”.

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».