Más cornadas da el hambre

Las cornadas son el tributo que paga el torero. Puede repercutir de forma positiva o negativa. La cornada y el riesgo vital son el soporte de la grandeza de la Fiesta. Si los toreros no pusieran su vida en juego, la tauromaquia no tendría sentido.

 

 


Sergio Navarro

 

Al igual que la justicia, cuando a un torero le dan una cornada en una feria de fallas, es de justicia la repetición.
Desde antaño, para conseguir que te repitan en una feria siempre ha existido una fórmula sencilla, o sales por la Puerta Grande o sales por la enfermería. Pues esa fórmula entró en el olvido. El olvido de un matador de toros de Albacete. El olvido de que en Valencia y Albacete siempre ha existido una vinculación cercana y como una misma familia.

El olvido, en mi opinión personal, es un olvido que me da vergüenza torera. Valencia se olvidó de Miguel Tendero. Matador de toros de Albacete; la última corrida que toreó en Valencia, fue el día 13 de marzo del 2010, una corrida de toros en fallas, con Juan Bautista, y Arturo Macías.

El torero de Albacete sufrió una cornada en región supraglútea de 15 cm., que seccionó parcialmente músculo glúteo mayor izquierdo y contusión del sacro. Erosión y contusión en el tobillo izquierdo. Y desde ese día, entró en el olvido. Nunca más a vuelto a torear en Valencia y ya van 13 años.

Espero que sirva para que en las Fallas del 2024 tenga un puesto. Porque si no es así, ni la fórmula sirve y el refrán es al revés… “Las cornadas, dan hambre… hambre de toros”.