La familia Balañá, propietaria de la plaza de toros Monumental de Barcelona, no tiene intención alguna de que se celebren espectáculos taurinos en dicho recinto.
La familia Balañá renuncia a dar toros en la Monumental, tanto en su calidad de empresa titular de la misma como en régimen de arrendamiento.
Así lo ha hecho saber tanto a la Federación taurina catalana como a ANATUR, que solicitó la plaza para dar una corrida en el mes de junio.
Una decisión esperada, en un sentido u otro, desde que el Tribunal Constitucional derogó, el pasado octubre, la prohibición taurina catalana y que se ha decantado en sentido negativo.
Así las cosas, no ha hecho falta que los poderes políticos catalanes pusieran trabas a la aplicación de la Ley y las corridas de toros parecen sentenciadas en Cataluña.









