Las retiradas de Ponce y El Juli y, antes, muchísimas más

Se retiró Ponce y, ahora, lo va a hacer El Juli. Y el toreó siguió, sin Ponce, y seguirá sin El Juli. Como siempre. Como la vida misma porque la vida siempre sigue. Y antes se retiraron muchísimos más. Y el toreo está ahí. Sobran las rasgaduras de vestiduras.

 

 


Ricardo Díaz-Manresa

 

 

Llevan muchos años los dos y lo preocupante, bien mirado, es que ahora duren tanto y no haya relevo y lo más preocupante, en esta época, es un número menor de toreros atractivos y  pueda notarse su marcha. Pero, y otro dato preocupante, no en la taquilla.

 Ponce se fue mal y el Juli, bien. En el toreo sólo hay dos clases de despedidas : la de un día para otro sorprendiendo a empresas, públicos, compañeros y taurinos y, la segunda, anunciarla con tiempo para irse poco a poco,  diciendo adiós “al público que tanto me quiere”.

Y las dos tienen una mala variante. La de la noche a la mañana, explicarla mal (para eso mejor callarse) y hacer declaraciones posteriores algo absurdas o incomprensibles. Y además con  el riesgo de la vuelta rápida, de la mañana a la noche. Ponce lo ha hecho mal, dejando en el aire si volverá a torear, con frases inadecuadas como el respeto que le produce la plaza de Madrid y que seguramente habrá despedida pero no se sabe cuándo, cómo y dónde. En qué plazas. Los enterados dicen que no será en las de primera, sino en pocas y de inferior categoría. Ponce parece haber perdido la enorme sensatez que todos le concedíamos, pero no puede pegar otro petardo que sorprendería hasta los escandalizados. Y no puede hacerlo el torero con mejor biografía que se conoce. Por respeto a él, a la afición y a la Historia del Toreo.

La otra despedida es anunciarla con tiempo y en plena forma. Arriba en los carteles y con mucho público a su favor. Y en plazas de fuste. De hecho, El Juli  anuncia que sus dos últimas tardes en ese final de etapa, como la califica, serán en Madrid y Sevilla, en las ferias de Otoño y  San Miguel. Diseñado bastante bien, como hay que hacerlo. Ese es el hoy porque el mañana, Dios dirá : muchos se han ido así y han vuelto. Los expertos dicen que por dinero porque matar el gusanillo de la afición se hace en festivales benéficos y en el campo.

Veremos lo que pasa y no olvidemos que antes se fueron muchísimos más y aquí estamos, mejor o peor pero estamos. Ha habido de todo. De las sentidas de verdad, como las de Antonio Ordóñez, especiales por su carácter especial, hasta la de Manuel Benítez “El Cordobés” que hizo mucha , pero mucha, pupa en la taquilla. Fue el más taquillero de todos los tiempos y durante todo su tiempo. Litri padre se iba y volvía en plenitud de toreo y taquilla.

Y la más ejemplar la de Diego Puerta. Se despidió poco a poco con broche en el gran adiós en su Maestranza, a todo tren. Le echaban tanto en falta que le ofrecieron grandes contratos millonarios para que volviera y dijo tajantemente que no, que él se había ido. Y punto. Y eso que tenía fama de pesetero.

En fin, que no hagan mucho caso a las retiradas, vuelven el 90 por ciento, las respeten y piensen que existe el arte de irse con oportunidad y grandeza.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.

Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.

Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.

Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).

Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.