Una confirmación con tres toros (dos de elllos a la vez).
Ahora que Vicente Barrera, está en boca de muchos -unos para elogiarle y otros para lo contrario, a causa de su militancia en Vox, como si pertenecer a esta formación política, que cumple con todos los requisitos que establece nuestra Constitución, fuera motivo para denigrarle-, ahora digo, es el momento de recordar lo que le sucedió en Madrid, el día de su confirmación de alternativa de manos de José María Manzanares, padre.
Resulta que por razones obvias, Barrera, tenía que lidiar el primero y el sexto. Su actuación con su primero fue silenciada y cundo saltó el sexto, la gente comenzó a protestar por su flojedad hasta que se consiguió que se devolviese a los corrales. Salen los cabestros y, tras un buen rato, no consiguen llevar al toro de vuelta a los corrales. Se encierra de nuevo a los cabestros y cuando se abre el portón para que salgan los mansos, quien aparece es el sobrero, reuniéndose en el ruedo ¡dos toros!. Pasada la sorpresa, se logró deshacer el entuerto y Barrera pudo lidiar al sobrero, siendo ovacionado al acabar con él.