El pasado día 28 de enero, falleció en Burgos el que fuera matador de toros, Rafael Pedrosa.
Nacido en 1931, Pedrosa tomó la alternativa en Burgos el 11 de mayo de 1957 y la confirmó en Madrid el 7 de septiembre de 1958.de manos de Juanito Bienvenida y ante la presencia de José María Recondo. Toros de Flores Albarran.
Con motivo de su reciente fallecimiento me ha venido a la memoria una anécdota que me contó, mi buen amigo José Luis Suarez Guanes, conde del Valle de Pendueles, a quien envió un fuerte abrazo y mis deseo de que se recupere rapidamente de esa cornadita que le tiene casi casi sin poder vestirse de luces.
Antes de nada, quiero decir que Suarez Guanes, no es un aficionado más, es un grandísimo aficionado, dotado de una memoría portentosa y de un gusto exquisito para entender el toreo.
De su extraordinaria memoria me limitaré a decir que es capaz de acordarse de todos los carteles, toros y
toreros desde que en 1947 don Livinio Stuyck, se inventase la feria de San Isidro. Digo de todas las ferias de San Isidro additional reading.
Pero no solamente es que recuerde los carteles, es que además refiere si hubo alguna incidencia, algún toro al corral, alguna cogida, alguna sustitución, etc, etc.
Pero bueno, no divaguemos, vamos con la anécdota.
En cierta ocasión se encontraba Suarez Guanes, en un restaurante de Burgos y en una mesa cercana a la suya, el torero Rafael Pedrosa comentaba con otra persona detalles de su presentación en Madrid.
José Luis, prestaba atención a la conversación y llegado un momento se levantó de la mesa y se acercó a la de Pedrosa, para decir: Les pido disculpas por esta intromisión, pero tengo que aclarar que usted, refiriéndose a Pedrosa, ha cometido un error al decir que llevaba en su presentación en Madrid, un vestido grana y oro, pues no es así, usted portaba un vestido verde botella y oro.
Perdone, pero está usted equivocado, lo recuerdo perfectamente, era un grana y oro.
Lo siento, insisto, era un verde botella y oro,
Que si. Que, no. Que si, que no, y así un buen rato. hasta que Pedrosa dijo: Me permite que haga una llamada telefónica, se acercó a una cabina que había en el restaurante y a los pocos minutos regresó diciendo.
Tiene usted mucha razón. Me lo han confirmado, era un vestido verde botella y oro. Le felicito y si me lo permite le ruego que nos acompañe a la hora del café y tomemos unas copas juntos, y, repito, vuelvo a felicitarle por su memoria y su buena afición.
La anécdota vale la pena recordarla.
Cuidate, José Luis y un fuerte abrazo de Paco Picó.









