Cuando todo vale

Un generosísimo público procuró la puerta grande a Juli, Roca Rey y Tomás Rufo.

Alicante, 23 de junio
Cuarta de abono. Lleno.

Toros de Victoriano del Río, justos de presentación y manejables.

El Juli (de perla y azabache), ovación con aviso y dos orejas.
Roca Rey (de burdeos y azabache), oreja con aviso y oreja tras dos avisos.
Tomás Rufo (de grana y oro), oreja y oreja.

De las cuadrillas destacaron Sergio Blasco y Fernando Sánchez.

 

 


Paco Delgado

Fotos: Verónica Soriano

 

 

De nuevo pagaron justos por pecadores y los espectadores que acudieron puntuales a su localidad tuvieron que esperar un rato para que comenzase la función; hasta que se acomadasen los tardones e impuntuales. Un cuarto de hora después los alguacilillos hacían el despeje de plaza con una muchedumbre en los accesos a los tendidos que molestaba a todo el mundo, generando ya un clima de mal humor y enfado que no convenía en principio. Aunque esa dinámica se tornó en jolgorio y se dio por bueno todo lo sucedido en el ruedo, con un ganado que no se correspondió con la categoría de la plaza, y premiando faenas sin contenido y estocadas de todo punto defectuosas.

El Juli arrancó las primeras ovaciones fuertes al recibir a su primero, un toro blandengue y noble con el que no tuvo inconveniente alguno para hacer lo que quiso con él, toreando con suficiencia, lentitud y poderío, muy por encima de su oponente.
El cuarto lució una paupérrima presencia y tampoco estuvo sobrado de energía. Ni de emoción, claro. El Juli, sin despeinarse, le exprimió. Otro bajonazo y la locura. Y la puerta grande.

Manseó de  salida y en los primeros compases del último tercio el anovillado segundo; hasta que Roca Rey, a base de paciencia y mando, acabó por meterlo en la muleta, toreando luego a placer e impidiendo que el torillo se rajase.
El quinto tuvo más seriedad y motor pero el peruano se conformó con pasarlo de muleta, sin profundidad ni hondura en una labor muy larga (a punto estuvo de escuchar los tres avisos) y hueca, efectista y de cara al tendido. Dio igual, oreja.

Salió muy dispuesto Rufo con el que hizo tercero, otro animal chico al que dieron duro en el caballo y cuya buena condición se vio afectada por tan excesivo castigo. El torero toledano, arriesgando mucho, metido siempre entre los pitones, sacó todo lo que tuvo en un ejercicio de dominio y valor. Aunque el estoque cayó muy abajo, el que el toro rodase sin puntilla le valió una oreja y el que se insultase al presidente por no conceder la segunda.
Con la gente ya volcada tuvo que hacerlo todo Rufo para asegurar la salida a hombros, dándose un arrimón para apurar a un toro huidizo y parado al que también fulminó con la espada.

 

 

 

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.