Un torero de una exquisita calidad. Se dijo en su época que de haber nacido en Sevilla, hubiera sido paradigma del toreo de aquella tierra. Por cierto, supo lo que era triunfar en La Maestranza, aunque incomprensiblemente no tuvo la repercusión que debió y se esperaba.
Pepe Catalán nació el 9 de febrero de1923 y murió en vísperas de Fallas, el 11 de marzo de 2009.
Formó pareja con otro valenciano, Manolo Cortés. Juntos animaron la temporada de novilladas de 1943 y 1944. Pero a finales de esta última campaña, el 28 septiembre, Manolito Cortés fue cogido de suma gravedad en Algemesí, falleciendo el 14 de octubre siguiente. Solo tenía 17 años. Aquel golpe lo acusó Pepe Catalán, amigo íntimo de Cortés. Muchos años después, Pepe aun recordaba con emoción la desdicha de su amigo y compañero, “cada vez que me acuerdo de él, me saltan las lágrimas. Parece que fue ayer y han pasado muchos años…”, me confesó en cierta ocasión que le visité en su casa, en la calle Vicente Sancho Tello, 25, de Valencia.
Pepe Catalán debutó con picadores en Valencia, el 22 de agosto de 1943. Lo hizo junto a su inseparable Manolito Cortés y un insigne novillero valenciano del momento, Jaime Marco “El Choni”. Fue tal el impacto de ambos espadas, que repitieron el 26 de septiembre siguiente, el 12 de octubre posterior y tuvieron el honor de culminar la temporada de Valencia el 31 de octubre, actuando junto a Manolo Navarro.
El toreo de Pepe Catalán no admitía otro cosa que no fuera calidad. Y pureza. Una vez retirado, fue el maestro preferido por los jóvenes valencianos que querían ser toreros. Ganó fama en ello y se le podía ver mañanas y tardes en el mismo ruedo de la plaza de Valencia practicando toreo de salón y rodeado de aquellos que en la época querían ser toreros.
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