‘Brasero’,el quinto toro de la tarde, fue designado por unanimidad de los votos del jurado y el público el toro más bravo del festejo.
Las Ventas, 25 de septiembre.
Un tercio de entrada.
Toros de Juan Luis Fraile y Martín, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar Gil, La Palmosilla y Toros de Sobral.
Javier Castaño, silencio y pitos.
Rubén Pinar, ovación y silencio.
Gómez del Pilar, ovación y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Destacó el bravo tercero de Pallarés que gustó de salida y se desfondó al salir de la suerte de varas, quedó muy mermado de fuerza y mantuvo la codicia en la muleta pero sin la transmisión suficiente, aún así fue aplaudido en el arrastre. El quinto de La Palmosilla aplaudido de salida. Tuvo poderío y bravura que mostró en los tres tercios; era de triunfo y fue aplaudido en el arrastre. Rubén Pinar estuvo voluntarioso con él pero le faltó reposo, darle más distancia por el izquierdo y separar más las series. El complicado primero y el exigente cuarto que le tocaron a Javier Castaño no facilitaron su labor. Gómez del Pilar toreó a la verónica con suavidad, temple, belleza y torería al tercero de la tarde.
El primero, de Juan Luis Fraile, anovillado de cara, astifino y vareado no mostró celo en el capote de Javier Castaño. Empujó en la primera vara. Resultó manso, encastado y complicado. Mostró peligro en banderillas obligando a varias pasadas en falso. En la muleta fue mirón, midió, pegó arreones, exhibió genio y rebañó a la salida del muletazo. Javier lo intentó pero la falta de humillación y los derrotes hicieron el resto. Mató de pinchazo bajo y estocada de efecto rápido. Estuvo digno. El de José Escolar tuvo excelente presencia. En el capote solo permitió brega y cuando intentó llevarlo a los medios mostró casta y exigencia, cortó el viaje a Javier y tuvo que tirar el capote y poner tierra por medio para evitar males mayores. Levantó la cara en banderillas. En la muleta repuso pronto y cortó. Dos veces estuvo a punto de ser empitonado cuando intentó pasárselo con la pañosa. Toro complicado sin posibilidad de lucimiento. Mató de estocada y múltiples descabellos.
Rubén Pinar en su primero, bien armado, con hondura y presencia, de Fermín Bohórquez estuvo voluntarioso en el saludo por verónicas. Apretó en dos encuentros con el caballo. El astado no se entregó en la muleta. Dos series por la izquierda, una de ellas con remate de pecho, fueron de buen trazo y escasa transmisión. En una tanda por el derecho con cuatro muletazos ligados al abrochar con el de pecho mostró el astado escasa fuerza. Continuó con la zurda de frente y de a uno con dos series finalizadas con el de pecho en las que el astado exhibió, nobleza y humillación. Mató de estocada de efecto rápido. Su segundo, de La Palmosilla, fue el toro de la tarde. Saludó por verónicas, tres templadas y con lucimiento. Derribó y romaneó en varas. Rubén brindó al público y lo intentó por los dos pitones ante el bravo y noble ejemplar. Series por la derecha de cuatro y cinco muletazos ligados con cambio de mano y remate de pecho, en la distancia corta. Por el izquierdo tuvieron menos calidad y reposo. Buen final de faena semigenuflexo por abajo y con trazo largo. Mató de estocada. Toro aplaudido en el arrastre.
Gómez del Pilar saludó a su primero, ganadería de Pallarés, por verónicas de excelente ejecución ganándole terreno hacia los medios con torería hasta dejarlo en el centro del ruedo, previa ejecución de tres sentidas medias verónicas con final a una mano por abajo que el público jaleó. El toro acudió con entrega al caballo y la falta de medida en la ejecución de la suerte malogró las posteriores posibilidades en la muleta. Saludaron en banderillas Angel Otero y José Miguel Cebadera. Brindó al público. Series de trazo lento por el derecho y en una por el izquierdo al tercer muletazo cayó el astado. Tuvieron que ayudar para que se incorporara. En todo momento mantuvo la boca cerrada. Mató de estocada algo trasera. Toro aplaudido en el arrastre. Su segundo, de Sobral, fue manso y no hubo forma.









