Antonio de Jesús que se ha puesto delante del toro, tanto como matador de toros, como en calidad de subalterno, confiesa que nunca ha aguantado una sola embestida de una culebra.
Tirando de pico. La venganza de la culebra
Francisco Picó.
En cierta ocasión se encontraba en una finca de Aranjuez, cuando al querer entrar al burladero, un amigo aficionado, al percatarse que quería acceder, le dijo; ¿Pero donde vas por esa puerta, si aquella está vacía?
Y cuando se dirigía donde le indicaban, lo cogió una vaca y le dió un buen susto.
El torero para resarcirse de esta broma, relata que en un momento en que me encontraba en la tapia, sacó el tío una bicha viva del bolsillo, algo que me da miedo sólo el nombrarla. Me la aproximó, y sin dudarlo, me tiré de cabeza donde estaban los novillos.
No me maté de milagro, por eso siempre que lo recuerdo, me refiero que fué “La venganza de la culebra”









