Hizo lo más destacado en el arranque del Certamen de novilladas nocturnas de promoción en Las Ventas.
Las Ventas, 7 de julio.
Novillos de Saltillo y Fuente Ymbro.
Diogo Peseiro, silencio tras aviso y silencio.
Francisco Montero, silencio y silencio.
José Rojo, ovación en su lote.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Novillada picada de Saltillo (1º, 2º, 3º) y Fuente Ymbro (4º, 5º, 6º), con la que se inaugura la serie de nocturnas durante el mes de julio en Las Ventas, en la que solo José Rojo fue ovacionado en su lote. El portugués Diego Peseiro tuvo actitud, destacó en algunos pares de banderillas y a su segundo lo saludó a porta gayola e inició la faena de muleta con las dos rodillas en tierra. Francisco Montero no se entendió con el quinto de la tarde de Fuente Ymbro que le habría podido ayudar a triunfar si se hubiera acoplado antes con él y no al final de la lidia que es cuando empezó a conseguirlo.
José Rojo recibió genuflexo con dos largas cambiadas junto a tablas a su primero que sirvieron para calentar el ambiente. Bregó y no pudo lucirse con el capote porque no le dio opción. Empujó en el primer encuentro con el caballo. Con la muleta el novillo demostró nobleza y José, cuando consiguió serenarse, templó en una serie por el pitón derecho. Por el izquierdo no ayudó el astado, se fue parando, tardeó y apenas pasó. Mató de estocada caída y atravesada. Tardó en caer. Escuchó ovación con fuerte petición de oreja. No colaboró su segundo en el recibo capotero. Empujó en el caballo. En la muleta fue noble y con recorrido. Lo intentó por los dos pitones y tuvo más calidad por el izquierdo, por el otro no quería pasar y la voluntad y entrega de José consiguió que excepcionalmente lo hiciera. Mató de media estocada y eficaz descabello. Ovación con saludo.
Diego Peseiro tuvo un primero que intentó saltar al callejón por uno de los burladeros y a punto estuvo de conseguirlo. En varas fue irregular, se empleó en la primera y no quiso nada en la segunda. En banderillas le echó ganas en el segundo par al cuarteo y brilló en el tercero al violín. Con la muleta inició semigenuflexo en los medios y cuando intentó acoplarse por el derecho le pegó un derrote con el consiguiente susto. Entró rebrincado al engaño y rebañó al final del muletazo. Por el izquierdo citó de frente y solo se tragó dos. Luego fueron de a uno. Por el derecho tuvo menos recorrido, levantó la cara con peligro. Lo intentó por ambos pitones pero terminó parándose. Mató de estocada larga y seis descabellos. Silencio. Su segundo salió incierto y en la porta gayola inicial tuvo suerte de poder levantarse y continuar la lidia. Tres puyazos recibió y empujó en el encuentro. En banderillas el de al quiebro gustó. Comenzó en los medios con la muleta de rodillas y pase cambiado por la espalda. La lucha en el caballo le quitó fuerza, le mermó recorrido y terminó encogiéndose frente a la muleta. Finalizó por manoletinas. Gran estocada. Escuchó palmas.
Francisco Montero en su primero bregó y dio una pulcra media verónica. Daniel Sánchez lidió y cuando lo intentaba llevar hacia tablas el novillo le embistió directamente al pecho y tuvieron que trasladarlo a la enfermería. El exigente novillo achuchó en la muleta, a veces soltó la cara. Francisco porfió y consiguió meterlo en dos meritorias y templadas series por el derecho. Por el izquierdo tuvo menos recorrido y levantó la cara. Mató de estocada. Silencio. Templó a su segundo semigenuflexo por verónicas con remate en pie de una buena media. Empujó en varas. Vibrante el quite de Francisco por zapopinas que finalizó con una larga a una mano por arriba. Brindó al público. Lástima que tardara en acoplarse a la movilidad, recorrido, codicia y colocación de la cara del novillo. Punteó la muleta y no terminó de centrarse por el izquierdo. Finalmente se entendió en dos series por el derecho. Mató de dos pinchazos, estocada y descabello. Silencio.









