Recuperando tradiciones

Albacete recupera la corrida de Asprona… y la ilusión por tener un torero entre los grandes.

 

Albacete, 12 de junio
Corrida de ASPRONA.
Alrededor de media entrada.

Cuatro toros y dos novillos de Daniel Ruiz, conjunto bien presentado y aunque de poca fuerza buen juego.

Morante de la Puebla (de negro y oro), silencio y oreja con aviso.
Paco Ureña (de carmesí y oro), oreja tras aviso y ovación.
Manuel Caballero (de tabaco y oro), ovación y dos orejas.


Paco Delgado

Foto: Mercedes Rodríguez

 

Tras dos años en blanco, Albacete recuperó la tradicional corrida a beneficio de Asprona, un festejo que se celebró por primera vez en 1969 y que con esta llegaba a su edición número cincuenta. Un logro que, sin embargo, no tuvo reflejo en la asistencia de público y la plaza sólo se llenó en aproximadamente su mitad. Y eso que el cartel era de campanillas. Empezando por el ganado, marcado con el hierro del ganadero local Daniel Ruiz, que no suele fallar en esta plaza, lidiando ahora un encierro que aunque falto de fuerza tuvo nobleza y buen son.

Y se recuperó la esperanza de que Albacete vuelva a tener un torero en la élite.
Tras haber debutado con caballos unas semanas antes, Manuel Caballero hijo se presentó en Albacete y lo hizo con buen pie, demostrando maneras y frescura, cumpliendo un primer trasteo de muchas ganas pero con intermitencias debido a su ímpetu y a la poca fuerza del novillo.
Con el sexto, de embestir incansable, se lució al torear de capa y dejó claro que tampoco le falta arrojo y corazón, matando como un cañón. El futuro está en sus manos.

La primera oreja se la llevó Ureña, entregado desde que se abrió de capa para recibir al segundo, noble y pastueño al que exprimió en una faena que a punto estuvo de estropear con el estoque.
También derrochó ilusión y disposición el quinto, al que sacó todo lo que tuvo en otro quehacer de largo metraje de nuevo mal rematado con el estoque.

Otra oreja paseó Morante del cuarto, acertando al dejar que se le diera duro en el caballo, saliendo el toro ahormado de la suerte y con fuelle suficiente para que cumpliese una faena con empaque y hondura, sobre todo al torear en redondo, y con abundantes detalles de torería y sabor añejo
Su primero, que se aplomó tras el primer tercio, hizo inútiles sus esfuerzos por lucir.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…