Corrida de José Escolar que resultó dura para los toreros.
Las Ventas, 31 de mayo.
Vigesimocuarto festejo de abono.
Tres cuartos de entrada.
Toros de José Escolar
Octavio Chacón, silencio, silencio y silencio en el que mata tras la cornada de Gómez del Pilar-.
Alberto Lamelas, ovación y silencio.
Gómez del Pilar, oreja y cogido por su segundo, sufriendo una cornada en región glútea izquierda con una trayectoria de 20 cm. hacia delante y hacia abajo, que provoca destrozos en músculos glúteo mayor e isquiotibiales y bordea la cara interna del fémur, contusionando el nervio ciático y la arteria femoral. Herida inciso contusa en región occipital. Es intervenido en la enfermería de la plaza bajo anestesia general y trasladado al Hospital Fraternidad – Muprespa Habana. Pronóstico grave.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Corrida de José Escolar que resultó dura para los toreros y requirió una evaluación constante con cada uno de los toros en cuya lidia podría ocurrir cualquier cosa y ésta, sin duda, iba acompañada del peligro. Situación que cada espada solventó con su mejor hacer y permitió a dos de los matadores salir por su propio pie. No ocurrió así con Noé Gómez del Pilar que se entregó en sus dos toros y su segundo, cuando lo recibió a porta gayola, le infirió una cornada de 20 centímetros en el glúteo izquierdo. También fue atendido de herida inciso contusa en región occipital. Mala suerte Noé vino a salir por la Puerta Grande, jugó a ello y apostó todo, sin escatimar, el público estaba con él, la fortuna en esta ocasión le fue esquiva.
Gómez del Pilar recibió a porta gayola a su primero que salió mirando, enterándose. Noé en el embroque fue desplazado con la suerte de poder levantarse, una vez se alejó el astado, ya erguido pudo torear a la verónica momento en el que le hizo una colada peligrosa pero no lo alcanzó. En la muleta no ayudó, aprendió con rapidez, buscó y fue al cuerpo. Gran esfuerzo hizo el torero que consiguió por el izquierdo dar una serie de a tres con remate de pecho y en la siguiente lo levantó y sufrió una violenta caída. El toro pronto fue a menos. Mató de excelente estocada. Escuchó un aviso. Oreja merecida por una faena en la que se vació jugándoselo todo. En su segundo, que también recibió a porta gayola, resultó cogido con 20 centímetros de cornada. Octavio Chacón se hizo cargo de la lidia. Dejó la montera sobre las tablas de la puerta del corredor de la enfermería e intentó recibir de muleta. Pronto se dio cuenta que la faena iba a resultar complicada. Soltó la cara y recortó con la pañosa. Imposible lucirse. Mató de pinchazo, estocada corta y varios descabellos. Silencio.
Octavio Chacón recibió a su primero por verónicas con celo por parte del toro y sin el lucimiento deseado. Con la muleta lo intentó por ambos lados la primera serie por la izquierda fue de buen trazo, con la derecha los dio despacio y le aplaudieron y por el otro pitón los dio de a uno y con calidad. Mató de dos pinchazos, metisaca, media estocada y varios descabellos. Escuchó un aviso. Silencio. En su segundo apenas tuvo posibilidad de lucimiento. No terminaba de pasar en la muleta y cuando lo hacía era sin transmisión y sin posibilidad de ligar. Mató de pinchazo, estocada larga hábilmente colocada y descabello. Silencio.
Alberto Lamelas recibió a su primero con unas entregadas verónicas. Brindó al público. Toreó con decisión, por el pitón derecho algo atropellado y ligó a veces. Por el otro a media altura, sin continuidad pero con ganas de agradar y conectar con los tendidos. Consiguió meterlo y mantenerlo en la muleta con dos series en las que demostró mando y calidad. Mató de estocada caída. Escuchó un aviso. En su segundo lo intentó por el derecho pero solo admitió dos muletazos en el tercero fue directamente al torero, cambio de pitón y con más peligro, otra vez al derecho y entró más resabiado. Más peligroso conforme avanzó la lidia. Mató de pinchazo, media estocada y varios descabellos. Escuchó dos avisos. Silencio.









