Victorinada descafeinada, pero excelentemente presentada.
Francisco Picó.
Pues eso. Con matices más o menos negativos, pero de impecable presentación.
La primera sorpresa nos la dió Antonio Ferrera al exhibir un capote de brega de seda que fue comentario general.
Como lo fue el extraordinario par de banderillas de Fernando Sánchez, a la hora de tener en cuenta los premios.
Destacada actuación del mayoral de plaza para llevar a corrales al toro devuelto por la presidencia.También sorprendió que al Presidente se le cayera el pañuelo azul que señalaba la devolución del astado.
La banda de música sigue dando que hablar. Tiene unas prisas enormes para comenzar su actuación. Como serían esas prisas, que el propio Daniel Luque les pidió callar, consciente de que la faena todavía no había alcanzado suficientes méritos. Méritos que si fueron tenidos en cuenta a la hora valorar la labor de Luque, por el titular del palco.
Muy emotivo el brindis que le ofreció Antonio Ferrera al alguacilillo, posiblemente sabedor de su próxima jubilación.
Otro de los que hizo callar a la banda de música fue el valenciano Román en la faena del sexto toro.
Le digo a usted guardia, que esas prisas en comenzar a tocar se pasan de rosca.
Y Ahora un pequeño descanso y otra vez al tajo.









