La cadena de televisión Extremadura emite esta tarde, a las 15.30 horas, la película titulada “Las cicatrices”, dirigida por Pedro Lazaga. Una buena manera de sumarse estos dias al ambiente de la feria de Olivenza.
Enrique Amat
Un jovencísimo Pedrín Benjumea protagonizó, en el año 1967, este largometraje en el Pedrín, un joven cuyo máximo sueño es llegar a ser torero, cuenta con la ayuda de su hermana y sus compañeros, ‘Curro’ y ‘El tormento’, para poder toreando. A pesar de la oposición de su padre, quien trabaja en la Maestranza de Sevilla y ha visto de cerca la tragedia en los ruedos, y de la muerte de su colega Curro debido a una cornada, Pedrín sigue adelante para intentar triunfar en los ruedos. Las cicatrices hace referencia a los dos tipos de heridas que sufren los toreros: las cornadas de los toros y las cornadas en los despachos.
Junto a Benjumea, el reparto incluía a actores relevantes como José Bódalo, José Rubio, Alfredo Landa, Jose Rubio, Tomás Blanco y Conchita Núñez. La música estuvo a cargo de Antón García Abril.
Pedro Lazaga filmó otras cintas de ambiente taurino como “Aprendiendo a morir”, protagonizada por Manuel Benítez el Cordobés, y “Nuevo en esta plaza”, con Palomo Linares.
Pedrín Benjumea debutó con picadores en San Sebastián de los Reyes y lo hizo en la plaza de Las Ventas el año 1965, con gran éxito, saliendo a hombros por la puerta grande. Tomó la alternativa, en Castellón el 27 de febrero1967, de manos de Julio Aparicio con Palomo Linares de testigo y la cesión del toro “Saleroso” de Antonio Pérez de San Fernando. El propio Aparicio se la confirmó en presencia de El Viti, el 19 de mayo de aquel mismo año. A partir de aquí Benjumea desarrolló unas temporadas en las que dejó muestras de su valor y su torería.