Pues puede ser el punto decisivo en el nuevo pliego de Las Ventas. Precios libres según la categoría de cada tarde. Parece lógico. Por ver espectáculo mejor y de más presupuesto, pues a pagar más. Pero en Las Ventas la tradición era que la subida la decidía la propietaria de la plaza, la Comunidad, según el índice del coste de la vida.
Ricardo Díaz-Manresa
Y algún empresario ha dicho que las corridas rematadas de toros y toreros eran deficitarias mientras que se callaba cuando venían los toreros por la merienda o porque les interesaba la primera plaza del mundo o porque no tenían otra. ¿No compensaban unas con otras cuando la bazofia en San Isidro era abundante y algunos carteles de pena? No recuerdo a empresario que perdiera dinero y menos ahora que van a pagar menos de la mitad del canon.
Esto tiene alguno bueno como es libertad para hacer grandes carteles numerosos, como corresponde a la gran categoría del coso madrileño y ganar dinero en todos. Habrá que verlo.
Y un inconveniente extremo, que se pasen y el público se retraiga porque no hay que engañarse : él primer éxito de Las Ventas han sido los precios. Apriete usted ahora el zapato y veremos lo que sale.
El público español, y el de los toros de Las Ventas, está acostumbrado a pagar lo mismo por ver películas de 7 oscars que un españolada, y el del teatro, y asistir a una corrida de tres figuras que otra de tres mataos. Y así llevamos tiempo y el negocio va y el público responde. Hasta hoy.
La subida de precios de corridas libres puede atraer a cierto número a comprar el abono siempre que vean una feria redonda y atractiva, si es cierto que a los fieles le van a mantener el precio –buen precio- de su abono de siempre.
Pero el cambio de sistema es arriesgado cuando hay cierto miedo en que el número de abonados siga descendiendo como en los últimos años, a lo que se suma el distanciamiento de dos sanisidros en blanco por lo del covi. Cuidadín, cuidadín.
Así que con la subida de precios libres en los espectáculos destacados podemos decir ayayay. Muchos están abonados o van días sueltos porque los precios son asequibles, los más baratos de España seguramente. Una entrada en Sevilla o Bilbao puede valer más del doble que en Madrid. Por eso, y por la población de Madrid, puede ir más gente, aunque los carteles de San Isidro es ristra interminable, como en ninguna otra plaza del mundo. En esto también es la primera.
Veremos la experiencia que puede ser peligrosa a primera vista.
El sanisidro de VistaAlegre-Madrid del año pasado fracasó de público por dos razones y con carteles muy atractivos : primero, por los precios altos, no acostumbrados para el aficionado de la capital, y, segundo, porque la plaza estaba lejos para muchos, sin la comodidad y rapidez de desplazamiento que ofrece la Monumental de Madrid.









