Monumental de Méjico.
Novillos de Xalmonto y El Siete.
Rafael Serna, palmas.
José María Pastor, oreja y ovación.
Jesús Enrique Colombo, palmas en ambos.
Román Martínez, silencio.
La organización planteó una inusual final, con tan sólo dos novillos para los más destacados de la primera parte del festejo.









