La regularidad y capacidad que dan títulos

Dos orejas paseó El Jul en un festejo dominado por el gusto y torería de Juan Ortega. Morante no tuvo opciones de lucimiento con su lote.

Vistalegre, 22 de mayo.

Décima de feria. Tres cuartos de entrada sobre el afoto permitido.

Toros de Garcigrande, con buenas hechuras en su presentación, pero sin trapío, entrega ni condición en líneas generales.

Morante de la Puebla, palmas y silencio.

El Juli, ovación y dos orejas.

Juan Ortega, ovación y oreja.

 


Miguel Ángel Herráiz

Fotos: Andrew Moore

 

Cartel de relumbrón que no ofreció todo lo que se esperaba pero si lo suficiente para demostrar que con conocimiento, entrega, arte y acompañamiento de algunos de los toros lidiados, puede verse triunfar a los que poseen ese difícil don de hacer posible lo que parece inalcanzable y los aficionados disfrutar tan placenteramente del toreo despacioso que parece que lo seguimos viendo, sin darnos cuenta que ya pasó.

Toreo de mando vimos en el segundo de El Juli que con la rodilla en tierra recibió al astado que demostró bravura y transmisión desde el primer muletazo, siguió codiciosamente la pañosa en series por el pitón derecho con acoplamiento mutuo, ligazón, remate por abajo y profundidad en la ejecución. Buen fuelle tuvo y aguantó series con exigencia por el izquierdo con entrega en los embroques y sencillez de ejecución, para el que desde el tendido lo veía, pero consciente de que lo que estaba admirando era el conocimiento, experiencia y buen hacer de quien así nos lo mostraba. Una excelente estocada culminó este dechado de reunión, encaje, sabiduría y plenitud.

La despaciosidad brotó del toreo de muleta de Juan Ortega que con la mano baja por ambos pitones, ralentizó los muletazos, remató por detrás de la cadera y ligó, cuando la condición del toro lo admitía, derrochando en sus dos toros elegancia, naturalidad, torería, pureza y andándoles por la cara como él sabe.

No tuvo suerte Morante con su lote pero instrumentó dos delantales y una media que recordaremos durante mucho tiempo.