El desbarajuste

Mires donde mires, es raro que encuentres sosiego, cordura y razón. Todo parece un despropósito. Es como si el coronavirus dichoso hubiese afectado al sentido común de la gente y, al margen de la enfermedad, contagie a su paso el sinsentido y la estupidez.

 


Paco Delgado

 

Si la cosa no fuese tan seria y tan grave, si pudiese mirarse con humor, habría que tomar todo lo que está sucediendo como un homenaje a Berlanga, en el año de su centenario. El que ha sido uno de los más grandes cineastas de la historia -y que siempre tuvo en mucha consideración el mundo de los toros como referencia de lo español- a lo peor hasta no hubiese creído que lo que está pasando sea real y no ficción.

Pero, ay, desgraciadamente lo que sucede en España es, triste y lamentablemente, tan cierto como que usted está leyendo ahora estas líneas.

Basta echar una mirada a nuestro alrededor para que el alma se te caiga a los pies. Manifestaciones a favor de un imbécil -al que mandan a la sombra por una acumulación de condenas- que se disfrazan con marchas a favor de la libertad de expresión y que derivan en destrozos de mobiliario urbano, saqueo de establecimientos y graves disturbios en los que se tiene a las fuerzas de seguridad con las manos atadas y poco menos que como muñecos de un pim pam pum de feria. Con alcaldes que atacan a la policía y defienden a los delincuentes. Con otros que utilizan a esa misma policía para que defienda sus ideas totalitarias y así poder hacer de su capa un sayo. Diputados y hasta ministros -además iletrados y hasta analfabetos…- que se ponen de parte de los delincuentes y que, en el colmo del disparate, cobran – y muy bien, por cierto- de un Estado del que reniegan y al que pretenden deshacer.

Con miles y miles de trabajadores sin cobrar y haciendo la vista gorda con una emigración ilegal que ya asusta. Y a todo esto, con el coronavirus bambando sin control y sin que nadie sepa bien cómo atajarlo ni frenarlo.

El desbarajuste es monumental y, como digo, digno de haber estado en una cinta de Berlanga.

También el mundo de los toros, ligado naturalmente a la sociedad española, sufre un caos de tamaño bastante preocupante.

Tras un año tan atípico como ruinoso, es ahora, a finales de febrero, cuando se empieza a deliberar cómo afrontar la campaña de 2021. Y esas deliberaciones, a lo que se ve, siguen dejando de lado los tres puntos clave que deberían marcar la regeneración y el punto de inflexión de un negocio que, como bien dice Antonio Lorca, se asoma peligrosamente al abismo.

Se quiere renovar la cúpula directiva de ANOET, lo que parece muy bien, pero sigue sin haber conciencia de unidad ni, mucho menos, de la necesidad de un órgano rector común que aglutine a todos y cada uno de los estamentos del toreo y que deberían acatar lo que se decida, yendo, sin fisuras ni banderías, todos a una y teniendo como objetivo la defensa del bien común, que no es otro que su propio negocio, algo que hasta ahora nadie parece tener claro, yendo cada cual a lo suyo sin importar otra cosa.

El modelo de espectáculo requiere una puesta al día urgente, así como su financiación, incluyendo en este apartado un nuevo tipo de remuneración por tramos que no ahorque al empresario y haga inviables muchas funciones. Volver a la separación de poderes, fomentar la base y la cantera, defender la ganadería y conseguir, de manera urgente y ya casi desesperada, que los medios de comunicación vuelvan a tener en cuenta a los toros y que esta actividad no se utilice como arma política para fines espurios.

Mucha tela que cortar, ya lo creo, pero algo esencial si queremos que esto perdure. Mucho trabajo, también, por delante, por lo que hay ponerse a la tarea ya mismo y no dejar para mañana lo que para entonces podría ser ya un imposible. Y un recuerdo.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.