La Fundación del Toro de Lidia sigue trabajando para poner en marcha lo que denominó Plan de Reconstrucción de la Tauromaquia y parece que está a punto de hacerlo posible.
Si nada se tuerce -y nadie rompe la baraja- habrá una temporada taurina de otoño-invierno en la que se darían veintiún festejos. Serían quince corridas de toros, tres funciones de rejones y tres novilladas picadas, siempre con televisión en directo a través del Canal Toros de Movistar.
Estos festejos tendrían como escenario plazas de segunda y tercera categoría y en los carteles se irían emparejando diestros de la parte alta del escalafón con matadores más noveels y necesitados de la necesaria promoción.
Una iniciativa digna de elogio no sólo por el hecho en sí de no dejar que la temporada de 2020 sea muchísimo mas breve de lo que se esperaba a principios de año -con todo lo que ello conlleva de negativo para todo el sector- sino para que el púbico y el aficionado no pierdan el hilo que els mantiene en contacto con la fiesta.
También es de aplaudir, si finalmente este proyecto cuaja, la postura de las figuras, cuyos honorarios estarán muy por debajo de sus respectivos cachés.









