Diego Urdiales: “Que Curro Romero se declarase partidario mío es de lo más bonito que me ha podido pasar”

El matador de toros riojano Diego Urdiales es uno de los espadas que mejor ha interpretado el toreo a lo largo de los últimos años. La experiencia, la madurez y una larga trayectoria en las plazas han acrisolado su toreo. Y se ha convertido en un espada de referencia y espejo para profesionales. Después de haber conseguido entrar en las ferias importantes, esta temporada, debido a la crisis del coronavirus, no se ha vestido de luces. Pero Diego, acostumbrado a enfrentarse a la adversidad, se toma las cosas con paciencia y torería.

 

Enrique Amat

Las circunstancias han hecho que este año sea atípico en todos los sentidos. En la salud, en la economía, y como no en el toreo. No debe ser fácil afrontar esta situación.

Así es. Esta etapa la estoy viviendo sobre todo con mucha incertidumbre. Con mucha inquietud por no saber lo que puede pasar. Hay que aprovechar para reflexionar, para pensar, para estar con la familia y hacer cosas que el frenesí de la vida profesional del día día no te permite. Pero sí, al principio la viví con mucha inquietud. Ahora uno se acaba por acostumbrar, pero no deja de ser inquietante el devenir, precisamente por eso, porque no se sabe todavía lo que el futuro nos puede deparar.

 

De todas formas usted está acostumbrado a esto de la incertidumbre. Desde que empezó, hace ya 32 años  a torear con el sobrenombre de Diego de Arnedo, su vida ha sido una lucha continua. Una prueba de resistencia y de fe en si mismo.

Pues sí, la verdad es que esto me ha servido para afrontar esta nueva situación de otra manera. A unos las cosas le cuestan más que otros. Y lo que a mí respecta, la verdad es que la vida me ha sometido a pruebas y eso me ha dado fuerza para afrontar todo lo que ha venido. Mi vida ha sido un camino duro y difícil, que me ha obligado a afrontar situaciones extremas, y eso me lleva a estar preparado para hacer frente a lo que venga.

 

Usted empezó a torear en la escuela taurina de Arnedo, que inauguró José Miguel Arroyo Joselito.

Si, ahí comencé finalmente acabé quedándome solo, porque mis compañeros se lo dejaron. Tuve a mi lado a Rafael, un aficionado de Sevilla que me ayudó mucho. Me hablaba de toreros importantes, Rafael de Paula, Paco Camino, Capea, Curro Vázquez, Julio Robles, Ortega Cano, que fueron para mí una referencia. Significaron un espejo en el que mirarme. Y me sirvieron de acicate e inspiración. Y llevarme el convencimiento de que era capaz de demostrar cosas bonitas delante de los toros. Un objetivo que ha sido la fuente que me ha guiado mi vida profesional

 

Su carrera de novillero fue extensa, y usted fue haciéndose torero paso a paso. Con paciencia y sabiendo esperar. Como decía Paquirri, con esa receta que consiste en que hay que saber aguantar.

Pues sí, fueron ocho años desde que debuté con picadores hasta que tomé la alternativa. Años en los que no se me abrían las puertas. Incluso llegué a pasar en blanco alguna temporada. Fue una etapa de luchar, de aprender, pero de ir formándome y tener fe en mí mismo. Con mucha afición y muchas ganas de ser torero y querer expresar unos sentimientos en la cara del toro. Estoy de acuerdo con el maestro Paquirri con lo de la paciencia y la lucha. So la fe en ti mismo y la afición es lo que te hace no desfallecer. Hace falta una gran fuerza interior y creer en algo.

 

Le dio la alternativa un torero de la trascendencia de Paco Ojeda.

Yo no la tomé antes porque no quería tomarla así como así. Quería llegar a ella totalmente preparado, convencido de lo que hacía y formado para lo que pudiera venir después. Tuve la suerte de tomarla en Dax, una feria muy bonita donde hay mucha afición, respeto y gran categoría. Y que me la diese una figura en la historia de la tauromaquia, como Paco Ojeda, fue un privilegio. Luego me dijo que estuviera muy tranquilo, como si torease todos los días. Que no pasaba nada,  que ese dia empezaban muchas cosas y una nueva vida.

 

El toro Molinito que mató en 2007 en la feria de Logroño, del hierro de Victorino Martín, marcó un antes y un después en su carrera.

Fue importante, porque fue en Logroño, en mi tierra, en la feria y se trata del único indulto que ha habido en Logroño. Aquello me vino muy bien  porque en dos o tres años apenas había toreado. Y esa era mi tercera corrida de toros de aquella campaña. Ese triunfo me abrió las puertas de San Isidro y de muchas plazas. Lo más importante  es que me anunciaron en la feria de San Isidro del año sigue. Es una plaza en la que caí de pie desde novillero y que ha marcado mi carrera.

 

Que una gran figura del toreo y un espada de la trascendencia de Curro Romero se declare partidario suyo debe ser lo más grande.

Eso significó más que una puerta grande y que muchos triunfos. Que un torero de época, una leyenda viva después de haber sido admirador suyo, de verle como un Dios de pequeño, de no atreverme a acercarme a él al patio de caballos cuando era yo un aprendiz, y luego sentir su admiración y cariño es lo más bonito que me ha pasado. Yo no le conocía, pero en una entrevista habló muy bien de mí. Y los periodistas propiciaron un acercamiento a base de reportajes y entrevistas. Aquello me pudo acercar a él y le admiro todavía más como persona. Para mí es un referente.

 

A parte de torear y enfrentarse en el ruedo, se ha enfrentado  también con valor a las empresas.

Es que se trata de defender la categoría y de reclamar el respeto cada uno. Uno debe valorarse a sí mismo y saber qué merece y como se le debe tratar. Y yo di ese paso, aunque me costó represalias y que me dejasen fuera de muchas plazas. Pero reclamaba lo que me había ganado en el ruedo. Solo eso.

 

Lleva trabajando bastantes años con una Aula Cultural Taurina para atender a muchos chavales de Arnedo.

Es una labor importante. Se trata de dar a conocer a los jóvenes todos los valores que tiene el toreo y que les puedan ayudar a que sean fuertes y conscientes de que el valor del esfuerzo, la educación, el respeto y el querer en algo les puede servir para su futuro desarrollo personal y profesional. Luego que cada uno tome el camino que quiera pero que salgan buenos aficionados y mejores personas. En definitiva, una manera de devolver al toro todo lo que me ha dado.

 

Qué ilusión o que sueños le quedan por cumplir en el toreo?

Al final, uno acaba toreando para sí mismo, para pegarse el gustazo de cuajar un toro.Y es que expresar  lo que uno lleva dentro delante de un toro es un privilegio. Como tener el respeto de la afición y de los profesionales. La vida son sensaciones y momentos de felicidad. Sobre todo, quiero seguir viviendo momentos tan bonitos y mi objetivo es estar cada vez mejor y que mis sentimientos delante del toro siga siendo capaz de transmitirlos al tendido.

 

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016. Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia. Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.
Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.
En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV. Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.