La cadena 13 TV continuará mañana domingo con su proyección de películas de temática taurina. En esta ocasión, la cinta elegida es de nuevo Cabriola, una obra dirigida por Mel Ferrer. Sus protagonistas son la cantante Marisol y del rejoneador Ángel Peralta.

En este film, estrenado el 20 de diciembre de 1965, Marisol interpreta a una muchacha de escasos recursos que, junto a su hermano Manolo, únicamente cuenta con dos caballos para ganarse la vida, Agripina y Cabriola. La muchacha quiere ser rejoneadora y se hace pasar por un chico, disfrazándose como tal. La chica pide una prueba al célebre rejoneador Ángel Peralta, quien queda asombrado por las habilidades del caballo y de quien lo monta. Marisol empieza a coger fama como rejoneador.
La película tiene el interés taurino por el hecho de que un famoso rejoneador como Ángel Peralta, uno de los más importantes de su época, se dedicase al mundo del cine. Así, en 1954 rodó, junto al también rejoneador Bernardino Landete, unas escenas de la película La princesa de Éboli, de Terence Young. En 1959 actuó junto a Juanita Reina en La novia de Juan Lucero. Y colaboró en el rodaje de la película Bolero. En esta, la explosiva actriz americana Bo Derek, quien se hizo popular por la cinta “10: la mujer perfecta” interpretaba en esta ocasión el papel de rejoneadora junto a la actriz española Ana Obregón. Y no dudaba en mostrar generosamente sus encantos. Que por cierto eran muchos.
Nacido en Puebla del Río el 18 de marzo de 1926, en el seno de una familia de agricultores, Ángel Peralta Pineda debutó con público en 1945 en la plaza de (Sevilla) y en Madrid lo hizo en 1948 con un toro de Molero, acompañado por los matadores Morenito de Talavera Chico, Rafael Yague y Chaves Flores. En los años sesenta ya encabezó el escalafón de rejoneadores y luego integró, junto con su hermano Rafael, Álvaro Domecq y José Samuel Lupi, el cuarteto denominado Los cuatro jinetes del apoteosis. Asimismo fue ganadero, con los hierros de Viento Verde y Hermanos Peralta.
En su producción literaria destacó por sus descripciones de la naturaleza y de las costumbres tradicionales del campo en coplas, soleás, sevillanas y otros cantares. Entre sus libros se encuentran los titulados “Caballo torero”, éste escrito en colaboración con el pintor Capuletti. Y otros como “Cucharero”, “Mi sueño con el pájaro y el toro” y “El Centauro de las Marismas”.
Cuando murió su caballo Cabriola, de resultas de una cornada sufrida en la plaza de toros de Alicante en 1965, escribió:
“Adiós cabriola, adiós.
A mí me toca esperar,
Lo que queda nada vale,
Que lo que vale se va.
El Consejo de Ministros le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en su categoría de oro en el año 2006.









